CONECTÁNDONOS

Por Adriah Brito (*)
Hay una frase que escuchamos tanto que parece cliché: “Todo llega cuando sueltas.” Pero ¿qué significa realmente soltar? Y más aún, ¿por qué parece que cuando finalmente dejamos de insistir o ya no nos importa el resultado… las cosas simplemente fluyen?
Soltar no es rendirse, ni desinteresarse. Soltar es un acto de confianza profunda. Es dejar de controlar el “cómo” y el “cuándo”, para abrir espacio a que la vida actúe a su propio ritmo —no al nuestro. Porque cuando tratamos de forzar un resultado, estamos enviando una energía de carencia: “no tengo”, “no puedo”, “todavía no llega”. Y esa vibración mantiene las puertas cerradas.
En cambio, cuando soltamos, cambiamos de frecuencia. Dejamos de vibrar desde la ansiedad y comenzamos a vibrar desde la certeza. Esa certeza silenciosa de que lo que es para ti no necesita ser perseguido y llega en el tiempo perfecto hacia ti… ni antes, ni después.
Soltar también implica madurez. Es entender que la vida no nos debe nada, pero nos puede ofrecer TODO cuando dejamos de pelear con ella. Es aceptar que el control es una ilusión y que el flujo —ese misterioso movimiento invisible— es quién realmente sabe en este juego llamo Vida.
Cuando sueltas, el universo finalmente puede hacer su parte. Porque ya no estás interviniendo, ni bloqueando con expectativas, miedos o exigencias. Estás disponible, abierto, receptivo. Y es justo ahí, en ese estado de rendición consciente, es donde todo comienza a suceder.
Recuerda que Dios, la Vida, el Universo te quieren dar todo y así será solo se trata de que aprendas a confiar y comiences a percibir toda esa magia que ya está en tu historia y que tanto querías tiempo atrás.
La próxima vez que sientas que algo no se da, no te aferres más fuerte. Respira, confía y avanza. No porque te resignes… sino porque confías que lo mejor viene hacia delante y lo que es tuyo siempre llega.
@adriahbrito
(*) Adriah Brito. Es egresada de la Licenciatura en Comunicación, con especialidad en periodismo por la Universidad La Salle Noroeste en Sonora. Es amante de la lectura y la escritura. Ha participado en voluntariados académicos en la Universidad Univates en el estado de Río Grande del Sur, Brasil. Actualmente ejerce como Asesora Patrimonial en la compañía New York Life.
