Edificios inteligentes con vida propia
Los edificios inteligentes dejaron de ser una promesa futurista para convertirse en una nueva generación de inmuebles capaces de observar, aprender y tomar decisiones. Sensores distribuidos por oficinas, estacionamientos, elevadores, sistemas de aire acondicionado, iluminación y accesos permiten conocer en tiempo real qué ocurre dentro de una construcción y ajustar su funcionamiento casi automáticamente.
La inteligencia artificial puede detectar que una sala está vacía y apagar luces y climatización, anticipar una falla en un elevador antes de que ocurra, modificar la ventilación según la calidad del aire o incluso redistribuir la energía de acuerdo con la demanda. El mercado mundial de edificios inteligentes alcanzó alrededor de 143 mil millones de dólares en 2025 y continúa creciendo ...









