SIN PEDIR AUDIENCIA

Por Carlos Martínez Macías (*)
La Federación Internacional de Futbol Asociado (FIFA), ha comenzado ya a tomar posesión de Guadalajara como lo hará en su momento del resto de las sedes del mundial de futbol 2026, mismo que se encamina a ser el más desangelado que se haya vivido en México, pero el mejor negocio para el dueño del balón.
Para embellecer la ciudad, mejorar infraestructura o acondicionar el estadio, autoridades de los tres niveles de gobierno y empresarios, destinan más de 22 mil millones de pesos.
Entre las principales inversiones destacan un BRT al aeropuerto bautizado como “Línea 5” de 13 mil 500 millones de pesos; obras de ampliación de la terminal aérea contemplada dentro de un paquete de mil 070 millones de dólares; remodelación del estadio Akron por 250 millones de pesos; rehabilitación del Centro Histórico de Guadalajara por 400 millones de pesos; remozamiento de imagen urbana en Zapopan por 350 millones de pesos y cerca de mil millones de pesos para equipamiento de seguridad.
Por los cuatro partidos que tendrán lugar en Jalisco, representan una erogación de cinco mil 750 millones de pesos para cada uno; pero la autoridad justifica la inversión en los cerca de tres millones de visitantes que esperan recibir en el estado durante la competencia que estiman deje una derrama económica de unos 20 mil millones de pesos.
Sin embargo, lo que poco se comenta es el tamaño del negocio que trae en sus manos la FIFA que recibe las sedes remodeladas sin invertir un solo peso y en cambio controla todas las ventas que incluyen boletos para los estadios, alimentos y bebidas, artículos promocionales y desplazamientos rumbo al sitio de los encuentros.
Proyecciones realizadas con base en precios mundialistas y estadios sede estiman que una cerveza podría costar alrededor de 200 pesos, mientras refrescos y bebidas individuales oscilarían entre 80 y 190 pesos. Un simple combo de cerveza y comida rápida podría superar fácilmente los 600 pesos por persona.
Los alimentos también tendrán precios elevados. Tres tacos podrían costar alrededor de 150 pesos; burritos y hamburguesas superarían los 230 pesos; unas papas o palomitas rondarían los 120 pesos.
Propietarios de palcos tampoco podrán ingresar alimentos y bebidas. Tendrán que comprar a los organizadores paquetes de seis mil pesos que incluyen baguete, papas fritas, bolsa de nueces, seis cervezas, refrescos y un brownie; o el paquete Premium de 12 papas, 12 cacahuates, tabla de quesos y carnes frías, 12 ensaladas, 12 sandwiches, 12 alitas, 12 hamburguesas, dos botellas de licor, 24 cervezas, 24 botellas de agua y 24 refrescos por 275 mil pesos.
La mercancía oficial será otro de los grandes ingresos de la FIFA. Una camiseta oficial del Mundial podría costar entre 2 mil 500 y 4 mil pesos dependiendo de la selección y edición especial. Bufandas oficiales rondarían entre 500 y mil pesos; gorras arriba de 700 pesos; vasos coleccionables cerca de 300 pesos; y balones conmemorativos podrían superar los 4 mil pesos.
El negocio continuará fuera del estadio mediante los llamados Fan Fest. En Guadalajara, estos espacios masivos para observar partidos en pantallas gigantes estarán instalados en zonas públicas y reunirán a miles de aficionados diariamente. Aunque el acceso será gratuito, la FIFA y sus patrocinadores mantienen el control comercial sobre alimentos, bebidas, publicidad y souvenirs vendidos dentro de estos espacios.
Para acceder al estadio en la llamada “última milla”, la gente deberá utilizar el congestionado transporte público u optar por el servicio denominado Ride al Estadio que costará 500 pesos por persona. Un camión con 50 pasajeros, obtendrá ganancias de 25 mil pesos por viaje, lo que significaría unos 100 mil pesos para cada unidad por día en el caso de efectuar cuatro traslados de ida y vuelta.
Pero el rubro más crudo de la voracidad de FIFA estriba en el costo de los boletos para los estadios. Además de aumentar de 32 a 48 selecciones nacionales y de 64 a 104 partidos y tres países sedes, las entradas llegan a costar más de 100 mil pesos para algunos encuentros.
Tan solo en derechos de televisión espera recibir cuatro mil 200 millones de dólares, tres mil millones por entradas y paquetes preferentes, mientras que en patrocinios estima recibir unos dos mil 800 millones. En total, FIFA obtendría por este mundial, 13 mil millones de dólares, muy por encima de los siete mil 500 millones que recibió en Qatar 2022.
Sin la efervescencia de los pasados dos mundiales que marcaron a Guadalajara, en el de 2026, con cuatro partidos caros y lejanos, los tapatíos deberán prepararse a los cierres viales en el centro histórico y los sitios de Fan Fest; también el operativo de cierre vial en los tres kilómetros a la redonda del estadio siete horas antes y después de cada partido, lo que vendrá a congestionar aún más la movilidad de la ciudad en este mes lluvioso de junio.
La mayoría tendrá que conformarse con ver los partidos del mundial por televisión a pesar de estar en casa, los cuales, por cierto, también habrá que pagar.
(*) Carlos Martínez Macías, Director General de Paralelo 20. Es un periodista de larga trayectoria en prensa, radio, televisión y medios digitales. Ha realizado coberturas especiales en México y el extranjero. Ganador del Premio Jalisco de Periodismo.
