Su majestad el automóvil
En la zona metropolitana de Guadalajara, el automóvil se ha convertido en un símbolo de estatus y poder. El culto al coche, conocido como la idolatría al automóvil, ha marcado las últimas décadas como un fenómeno que explica buena parte del caos vial.
Lejos de considerarse únicamente un medio de transporte, el vehículo particular es visto como un signo de progreso individual, lo que ha fomentado su proliferación incluso en hogares donde la infraestructura vial ya no puede sostener la demanda. Esta devoción se traduce en la defensa casi sagrada del uso del automóvil frente a alternativas de movilidad más sostenibles.
La consecuencia directa de esta cultura es que cada vez hay más autos por familia en Guadalajara. Mientras en otras ciudades se promueve con fuerza el uso del transpo...









