Guadalajara también en una laguna
SIN PEDIR AUDIENCIA
Por Carlos Martínez Macías (*)
Guadalajara, la capital de Jalisco, fue construida sobre un complejo sistema de ríos, arroyos y cuencas naturales que hoy permanecen, en su mayoría, sepultados bajo calles, avenidas y desarrollos urbanos.
A diferencia de lo que sucede con grandes ciudades del mundo que han convertido su principal afluente en un atractivo turístico, como el Sena en París, el Támesis en Londres o el Tíber en Roma, en la perla tapatía los entubaron para convertirlos en simples drenajes o los sepultaron en “aras del progreso”.
El caso más conocido es el del río San Juan de Dios. A principios del siglo pasado las descargas a cielo abierto de drenajes de la ciudad corrían por gravedad y llegaban al río, lo que pronto fue denunciado como un foco d...









