CONECTÁNDONOS

Por Adriah Brito (*)
Hoy escuche esta frase y me voló la cabeza…“tal vez el lujo más raro del siglo XXI sea vivir sin necesidad de convencer a nadie de que triunfaste.”
Vivimos en una época donde parece que todo necesita ser validado y el decir esto no me exenta de haber caído muchas veces en esta misma trampa. Si amas, hay que publicarlo. Si viajas, hay que documentarlo. Si creces, hay que anunciarlo. Si tienes éxito, casi pareciera que existe la obligación de demostrarlo.
Pero hay una paz que muy pocas personas conocen: la de ya no necesitar convencer a nadie.
Porque cuando el reconocimiento o validación externa deja de ser una necesidad, aparece algo mucho más valioso: libertad.
La libertad de construir una vida que no necesita aplausos para sentirse plena, de tomar decisiones que no impresionan a todos, pero que sí te hacen dormir tranquila, de dejar de competir con las historias editadas de los demás y comenzar a honrar la tuya tal cuál es.
Con el tiempo vamos entendiendo que el éxito más profundo casi nunca hace ruido. Se refleja en la paz con la que despiertas, en la calidad de las personas que eliges tener cerca, en la capacidad de sostenerte cuando la vida cambia y en la tranquilidad de saber que no tienes nada que probar y que el vivir buscando validación en el exterior es una historia sin terminar.
Madurar también significa dejar de buscar testigos para cada logro. No porque no existan motivos para celebrar y no porque esté mal que lo compartamos, es lógico que las buenas noticias que vivimos las queramos compartir con las personas que más amamos. Sin embargo, la base de hacerlo no viene desde el querer demostrar, viene desde el querer compartir; porque la intención con la que lo haces deja de depender de la aprobación ajena y se basa más en la inspiración y amor hacia los demás.
Quizá el verdadero lujo hoy no sea tener más, sino necesitar menos: menos validación, menos comparación, menos explicaciones.
Y cuando llegas a ese punto, ocurre algo curioso. Ya no trabajas para parecer exitoso; trabajas para construir una vida que más allá de como se ve, te enfocas más en como la vas a sentir.
Porque el éxito más elegante no es el que todos ven.
Es el que tú sientes, incluso cuando nadie te esta viendo.
@adriahbrito
www.adriahbrito.com
(*) Adriah Brito. Es egresada de la Licenciatura en Comunicación, con especialidad en periodismo por la Universidad La Salle Noroeste en Sonora. Es amante de la lectura y la escritura. Ha participado en voluntariados académicos en la Universidad Univates en el estado de Río Grande del Sur, Brasil. Actualmente ejerce como Asesora Patrimonial en la compañía New York Life.
