El presunto ocultamiento, borrado o destrucción de videos captados por cámaras de seguridad del Palacio de Justicia de Iguala, la noche del 26 de septiembre de 2014 —en el contexto de la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa— es el motivo por el cual, fue detenido Ángel Aguirre, quien fue gobernador de Guerrero entre 2011 y 2014.
Dichas grabaciones registraron el escenario ubicado en el Puente del Chipote, donde hace casi 12 años entre 15 y 20 estudiantes de Ayotzinapa fueron interceptados, agredidos y posteriormente desaparecidos, de acuerdo con investigaciones federales, a partir de las pesquisas que en su momento hizo la anterior Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH).

El Ministerio Público federal determinó la detención de Aguirre tras las declaraciones de Leonardo Octavio Vázquez, exsecretario de Seguridad Pública y Protección Civil, quien estuvo en la cárcel por los hechos de Iguala y que recientemente fue liberado portando un dispositivo electrónico de localización, según revelaron fuentes de la Fiscalía General de la República (FGR) a Excélsior.
También de Lambertina Galeana, expresidenta del Tribunal Superior de Justicia de Guerrero, quien aportó información para relacionar al exgobernador. La exmagistrada fue trasladada a prisión domiciliaria, de lo que se deduce que estaría cooperando con las autoridades federales.
Según la CNDH, el exmandatario conoció los ataques antes de las 21:50 horas del 26 de septiembre de 2014, y no a las 22:30 horas como afirmó en sus declaraciones ministeriales.
De acuerdo con la FGR, la captura de Aguirre se derivó de una nueva revisión de las actuaciones ministeriales y de los elementos integrados durante las distintas etapas de la investigación.

En conferencia de prensa, la fiscal general de la República, Ernestina Godoy, indicó que en enero pasado, un colaborador declaró que los videos sí existían y acusó a quien los sustrajo para entregarlos a Aguirre.
Un segundo testigo reveló en mayo de 2026 que Aguirre ordenó en una reunión desaparecer cualquier evidencia en Iguala, dijo.
Relevancia de los videos en el caso Ayotzinapa
Los videos tomados desde el Palacio de Justicia de Iguala vuelven a retomar importancia, porque la FGR dice que Aguirre los mandó desaparecer. Esto pasó en sus cercanías.
La noche del 26 de septiembre, luego de las 21:00 horas, el camión 1531 fue perseguido e interceptado por dos patrullas de Iguala en el lugar conocido como Puente del Chipote, cerca del Palacio de Justicia de Iguala.
Los entre 15 y 20 normalistas que viajaban en el autobús Estrella de Oro habrían sido agredidos física y verbalmente por policías de Iguala para que descendieran de la unidad. Después, fueron subidos a las patrullas de los elementos de Huitzuco, al tiempo que arribaron agentes federales.
El testigo protegido declaró a la CNDH que escuchó a un agente de la Policía Federal preguntar sobre la situación de “los chavos”, a lo que un policía municipal contestó que los llevarían a Huitzuco con El Patrón.

El exgobernador Aguirre ha señalado que conoció de los hechos de Iguala aproximadamente a las 22:30 horas del 26 de septiembre de 2014, por el secretario de Seguridad Pública y por el secretario general de Gobierno. Sin embargo, contrario a esta afirmación, ambos exfuncionarios declaran que fue el entonces gobernador Ángel Aguirre quien, antes de las 22:00 horas, les hizo saber que estaba enterado de lo que acontecía en Iguala. Jesús Martínez Garnelo, secretario general de Gobierno, indica que ‘aproximadamente a las veintiún horas con cincuenta minutos… me llamó a mi celular el señor gobernador para preguntarme si tenía algún reporte de lo que pasaba en Iguala…’”.
“Leonardo Octavio Vázquez Pérez, secretario de Seguridad Pública y Protección Civil, por su lado, dice que ‘… siendo aproximadamente las 22 horas… recibí una llamada… por parte del gobernador del estado de Guerrero… quien me ordenó trasladarme de inmediato a la ciudad de Iguala, ya que estaba enterado de los eventos que se estaban suscitando…’”.
También la CNDH documentó que ante el Ministerio Público de la Federación, el entonces secretario de Salud de Guerrero, Lázaro Mazón Alonso, declaró que “… siendo aproximadamente… las 22… horas, recibo una llamada telefónica a mi número celular… proveniente del gobernador Ángel Aguirre Rivero, ordenándome que me trasladara con ambulancia y equipo médico a Iguala, porque había habido una balacera y había muchos heridos…”.
La CNDH estimó que con esas declaraciones se puso en evidencia que el entonces gobernador Ángel Heladio Aguirre Rivero conoció de los hechos de Iguala desde antes de las 21:50 horas; es decir, prácticamente minutos después de que se iniciaran las agresiones en contra de los normalistas de Ayotzinapa y no a las 22:30 horas, como pretendió afirmarlo.
