
SpaceX, compañía aeroespacial creada por Elon Musk, hizo público un acuerdo de financiamiento que ronda los 40,000 millones de dólares para añadir hardware de servidores y chips de inteligencia artificial (IA). El proceso prevé que una filial de Apollo Global Management compre los equipos y luego se los rente a la empresa.
De acuerdo con un documento que fue presentado ante las autoridades reguladoras, SpaceX podrá expandir sus operaciones de IA a través de contratos de arrendamiento de más de cinco años, comenzando desde la entrega de cada equipo.
El acuerdo refleja la magnitud de los recursos necesarios para competir en el mercado de inteligencia artificial, donde el acceso a procesadores avanzados y centros de datos se ha convertido en un factor estratégico.
La operación llega mientras SpaceX intenta aprovechar la creciente demanda de capacidad de procesamiento para desarrollar sus actividades tecnológicas y financiar, al mismo tiempo, sus proyectos de exploración espacial.
El acceso a grandes volúmenes de cómputo es fundamental para entrenar y ejecutar modelos avanzados de inteligencia artificial. Los chips especializados, especialmente las unidades de procesamiento gráfico (GPU), requieren inversiones elevadas y una infraestructura capaz de sostener su operación a gran escala.
