La potencia de Jude Bellingham más la fuerza de Harry Kane y el oficio defensivo de Inglaterra, fueron mazos de hierro que demolieron la ilusión mexicana en su Mundial, aún incapaz de ganar las citas importantes, por lo que cayeron 3 por 2 para despedirse del mundial.
Los ingleses, reservados pero fuertes en cada ataque, controlaron la altitud de la capital mexicana y pegaron en el momento exacto para destruir el corazón del equipo mexicano, que vio caer su fortaleza en un Mundial enfiestado en el estadio Azteca… hasta que llegaron los octavos de final. Lo que queda para la posteridad es la estampa de hombres de blanco corriendo de la mano para celebrar con el bloque de su afición, mientras la música de Oasis sonaba en el estadio y ya no El Rey de José Alfredo Jiménez.

Duele para México, es cierto, pero quizá menos que en anteriores ocasiones. El equipo mexicano, que ganó el corazón de muchos por sus actuaciones, se fue aplaudido entre lágrimas que ya no eran ácidas, sino esperanzadoras. Una nueva generación de futbolistas y fanáticos creen que pueden construir un equipo competitivo para el futuro, por mucho que los directivos se empeñen siempre en estropearlo.
Inglaterra ganó a pura labor y experiencia, con jugadores más talentosos a la hora definitiva. Había avisado Jude Bellingham que no estaba para discreciones. Al primer balón que controló en el medio campo, arrastró a tres rivales. El delantero del Real Madrid es un animal indomable cuando va de frente al arco.
Tarde se dio cuenta México de ello, cuando supo por primera vez lo que era recibir goles en su Mundial. El paisaje de felicidad en poco tiempo se ennegreció. Pero el pragmatismo inglés tuvo respuesta mexicana siempre, aunque ello conllevara ir contra el tiempo y la historia.
Julián Quiñones hizo un gol antes del descanso, con lo que llegó a la lista de máximos anotadores mexicanos en mundiales con cuatro, mismos que Luis Hernández y Javier Hernández.

Cuando parecía que Inglaterra perdía el mando del partido por la expulsión de Jarell Quansah, apelaron a su fortaleza con un penal que cobró Harry Kane. México respondió de la misma forma con Raúl Jiménez, que le volvió a anotar a Pickford, y después, Thomas Tuchel encerró a su equipo cual resistencia de castillo medieval.
A puro corazón y lodo, Inglaterra soportó los últimos 20 minutos encerrado en su torre real. Pickford achicó el arco y cinco defensores, apoyados por Bellingham y Gordon, cerraron las puertas.
Javier Aguirre intuyó que ya no habría espacios más que por arriba y metió a Memote Martínez, pero estaba sentenciado el juego tras la buena defensa inglesa y los golpes de hierro de Bellingham. México tendría que regresar a su eterna realidad: la de ver a los otros festejar en octavos de final.
Tercer “Aztecazo”
México no logró imponer condiciones ante la escuadra de Los Tres Leones durante los Octavos de Final del Mundial 2026 y sufrió su tercer Aztecazo en la historia del conjunto Tricolor; Costa Rica (2001), Honduras (2013) e Inglaterra (2026) son los verdugos del combinado nacional.

El 29 de mayo de 1966 se inauguró el Coloso de Santa Úrsula, mismo que se convirtió en la casa de la Selección Mexicana y, tras seis décadas de historia, México suma tres derrotas en partidos oficiales: 2 en Eliminatorias Mundialistas y 1 en Copa del Mundo.
Jordan Pickford tuvo dos atajadones fundamentales que apagaron las ilusiones de México en el primer tiempo, la primera de ellas cuando el marcador iba 0-0 en el duelo contra Inglaterra de los Octavos de final del Mundial 2026.
En un servicio de Roberto Alvarado por el sector derecho, Raúl Jiménez se aventó de “palomita” para rematar de cabeza y abajo, pero Pickford se aventó hacia su costado izquierdo para salvar a una mano al minuto 15’.
Tras el doblete de Jude Bellingham y el descuento de Julián Quiñones, México cerró de manera frenética y estuvo cerca del empate, pero el portero del Everton volvió a ser factor.

En un nuevo servicio de Roberto Alvarado al área, Raúl Jiménez tuvo un excelso movimiento y remate de cabeza, pero Jordan Pickford voló para sacar el balón con mano izquierda al 45+2’.
Para el segundo tiempo, Jarell Quansah se fue expulsado tras una fuerte entrada sobre Jesús Gallardo. La jugada fue revisada por el VAR y el árbitro sacó la roja al 54’.
Raúl Jiménez no se fue con las manos vacías y otra vez le anotó a Pickford, pero ahora en un Mundial. El delantero mexicano cobró de penal al 69’, en lo que fue el 2-3.
En el segundo tiempo, aunque no fue atajadón, le dio seguridad a la selección de Inglaterra al detener un disparo de Álvaro Fidalgo al 89’.
