Martes 16 de Junio de 2026
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Guadalajara, la puerta hacia Casa Jalisco

En la política jalisciense existe una máxima que se repite elección tras elección: quien gobierna Guadalajara tiene un pie en la gubernatura.

La capital del estado no sólo concentra el poder económico, político y mediático de Jalisco, sino también una de las mayores concentraciones de votantes de la entidad.

Por ello, la elección municipal de 2027 será observada como mucho más que una disputa por la alcaldía; en realidad será la primera gran batalla rumbo a la sucesión gubernamental de 2030.

Guadalajara cuenta con una lista nominal cercana a 1.25 millones de electores, lo que representa alrededor del 18.5 por ciento de todo el padrón electoral de Jalisco. Ningún otro municipio concentra una fuerza electoral semejante. En términos prácticos, ningún proyecto político puede aspirar seriamente a gobernar el estado sin obtener un resultado competitivo en la capital jalisciense. Además, por su peso demográfico y simbólico, la ciudad suele marcar tendencias para el resto de la entidad.

La historia reciente confirma esa regla no escrita. Durante las últimas décadas, prácticamente todos los gobernadores jaliscienses construyeron su carrera desde Guadalajara. Francisco Ramírez Acuña fue alcalde tapatío entre 1998 y 2000 y posteriormente ganó la gubernatura bajo las siglas del PAN. Su administración municipal fue la plataforma desde la cual construyó la estructura política que lo llevó a convertirse en gobernador del estado.

La misma ruta siguió Emilio González Márquez. Antes de gobernar Jalisco, encabezó el Ayuntamiento de Guadalajara y desde esa posición logró proyectarse a nivel estatal. Años después ocurrió algo similar con Aristóteles Sandoval, quien utilizó la alcaldía tapatía como escaparate para construir la candidatura que lo llevaría al gobierno estatal en 2013.

La tendencia continuó con Enrique Alfaro Ramírez. Tras gobernar Tlajomulco, conquistó la alcaldía de Guadalajara en 2015. Desde ahí consolidó el proyecto político de Movimiento Ciudadano, construyó una estructura metropolitana y alcanzó la gubernatura en 2018. Para muchos analistas, Alfaro convirtió a Guadalajara en el principal laboratorio político de su movimiento.

El caso más reciente es el de Pablo Lemus Navarro. Después de gobernar Zapopan durante dos periodos consecutivos, ganó la alcaldía de Guadalajara en 2021. Su paso por la capital fortaleció su perfil estatal y terminó convirtiéndose en el candidato de Movimiento Ciudadano a la gubernatura. En 2024 ganó la elección y actualmente encabeza el gobierno de Jalisco. Su trayectoria volvió a confirmar que el control político de Guadalajara suele ser la antesala de Casa Jalisco.

Precisamente por esa razón, Morena ha convertido a Guadalajara en una prioridad estratégica. Uno de los ejemplos más claros es Carlos Lomelí Bolaños. Antes de competir por la gubernatura de Jalisco en 2024, el empresario farmacéutico fue candidato de Morena a la alcaldía tapatía en 2021. En aquella elección enfrentó precisamente a Pablo Lemus, quien resultó vencedor. Aunque perdió la contienda municipal, Lomelí mantuvo presencia política y posteriormente se convirtió en el abanderado morenista para disputar la gubernatura.

Otro de los personajes que ha intentado posicionarse en la ruta hacia Guadalajara es José María “Chema” Martínez. El actual referente de Morena en la capital ha buscado distintos espacios de elección popular y fue candidato a la presidencia municipal en 2024. Su nombre continúa apareciendo en la conversación pública rumbo a los próximos procesos electorales, convencido de que el control de Guadalajara representa la llave para aspiraciones mayores.

A esta lista se suma la diputada federal Merylin Gómez Pozos, una de las figuras emergentes de Morena en Jalisco. Cercana a la dirigencia nacional del partido y con una creciente presencia en la Zona Metropolitana, Gómez Pozos ha comenzado a construir una estructura política propia. Diversos actores dentro de Morena la ubican como una de las aspirantes a la alcaldía tapatía en 2027. El cálculo político es evidente: conquistar Guadalajara podría convertirla en una contendiente natural para la gubernatura en el siguiente ciclo electoral.

También la pretenden Itzul Barrera, diputada local de Morena; Mariana Fernández Ramírez, regidora de Morena y el diputado federal Miguel Monraz, que ya comenzó su labor proselitista al menos en bardas de la ciudad.

Verónica Delgadillo y su historia

Frente a estos aspirantes se encuentra la actual alcaldesa de Guadalajara, Verónica Delgadillo García. La emecista representa uno de los perfiles más sólidos de Movimiento Ciudadano y busca consolidar su liderazgo en la ciudad. Su trayectoria comenzó como diputada local en el Congreso de Jalisco, posteriormente fue diputada federal y después senadora de la República. En la Cámara Alta llegó a ocupar la vicepresidencia del Senado, convirtiéndose en una de las figuras más visibles de su partido a nivel nacional.

La victoria de Delgadillo en 2024 tuvo además un significado histórico. Se convirtió en la primera mujer electa para gobernar Guadalajara desde la fundación de la ciudad. Su triunfo permitió a Movimiento Ciudadano conservar el municipio más importante de Jalisco y mantener el control de una pieza clave de su estructura política metropolitana.

A diferencia de muchos de sus potenciales adversarios, Delgadillo acumula una larga cadena de triunfos electorales. Ha ganado elecciones para diputada local, diputada federal, senadora y presidenta municipal. Pocos actores políticos en Jalisco pueden presumir una trayectoria electoral tan consistente. Esa experiencia la convierte en una de las principales cartas de Movimiento Ciudadano para buscar la reelección en 2027.

Dentro de los círculos políticos se considera que una eventual reelección fortalecería significativamente su posición rumbo a la sucesión estatal. Si la historia reciente sirve de referencia, gobernar exitosamente Guadalajara suele abrir la puerta a proyectos de mayor alcance. Lo consiguieron Ramírez Acuña, Emilio González, Aristóteles Sandoval, Enrique Alfaro y, más recientemente, Pablo Lemus.

Por ello, cuando los ciudadanos acudan a las urnas en 2027, no sólo elegirán al próximo alcalde o alcaldesa de Guadalajara. En realidad, estarán participando en la primera etapa de la carrera por la gubernatura de Jalisco. Morena lo sabe. Movimiento Ciudadano también. Y los aspirantes que ya recorren colonias, aparecen en bardas o fortalecen estructuras territoriales entienden perfectamente que, en la política jalisciense, el camino más corto hacia Casa Jalisco sigue pasando por el Palacio Municipal de Guadalajara.

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