¿Y la originalidad?
Por Manuel Sepúlveda
Crear algo es un proceso arduo, tardado y, en muchas ocasiones, cansado. Crear implica traer al mundo físico algo intangible que nace en la mente. Pasar de lo intangible a lo tangible es algo que suele ser complicado, puesto que el cerebro debe buscar las palabras y materiales adecuados para traer a la vida a aquello que solo existe como una visión. El proceso de creación es particularmente importante en el arte, puesto que el arte funciona como el vehículo de los sentimientos, ideas e imaginación del artista.
La imaginación (y lo que deriva de ella) suele ser abstracto, subjetivo por naturaleza y, en muchas ocasiones, difícil de expresar y de plasmar en un medio físico. Es ahí, en el momento de plasmar algo nuevo, cuando el proceso de creación comienza a trabaja...









