La ciudad de los socavones
En la Zona Metropolitana de Guadalajara, el suelo se ha vuelto traicionero. De forma sorpresiva, el asfalto cede, se abre la tierra y aparecen profundos socavones que representan un peligro latente para peatones, automovilistas y viviendas.
En los últimos años, estos hundimientos se han vuelto cada vez más frecuentes, especialmente durante la temporada de lluvias, cuando el reblandecimiento del terreno saca a flote un problema estructural que se ha ignorado por décadas.
Las causas son múltiples. La sobreexplotación de los mantos freáticos, las fugas en redes de agua potable y drenaje, así como la construcción urbana sobre terrenos inestables, son algunos de los principales detonantes. A esto se suma que la metrópoli crece sobre un subsuelo frágil, con cavernas naturales, flujos s...









