La hora de cobrar cuentas
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Durante décadas parecían intocables. Fidel Castro murió sin enfrentar jamás un tribunal internacional y Raúl Castro se retiró del poder protegido por el aparato político y militar que construyó junto a su hermano desde la revolución de 1959. Pero el anuncio realizado desde Estados Unidos cambia radicalmente el escenario. La acusación contra Raúl Castro por el derribo de las avionetas de Hermanos al Rescate no es solamente una noticia judicial: es una declaración política de guerra contra el legado del castrismo. Y el mensaje que lanza Washington es brutalmente claro: ya no habrá retiro cómodo ni impunidad histórica para quienes convirtieron a Cuba en una prisión de más de seis décadas.
La acusación revive uno de los episodios más oscuros del régimen cubano. En 1996, dos aeronaves...









