
Los Cerveceros de Milwaukee requirieron una segunda oportunidad para redactar la página más significativa de su historia. Tras la dolorosa derrota de perder un campeonato que tuvieron a tres outs de distancia la noche anterior, se recuperaron con una victoria sobre los Rays de Tampa Bay por 4-1 y ganaron su primera Serie Mundial después de ganar en cinco partidos.
El campeonato significó el segundo título de Grandes Ligas para Milwaukee, que no celebraba uno desde 1957, cuando los Bravos, entonces establecidos en la ciudad, vencieron a los Yankees de Nueva York.
La derrota del martes parecía suficiente para desmoralizar a cualquier equipo. Los Cerveceros tomaron la ventaja en la entrada 12 con un jonrón del novato Cooper Pratt, pero los Rays remontaron con dos carreras antes de que Milwaukee pudiera conseguir un solo out.
Sin embargo, los dirigidos por Pat Murphy regresaron al Tropicana Field decididos a no prolongar más la espera y así sentenciar la serie en el quinto partido.
