Martes 07 de Julio de 2026
Shadow

Desaparecidos y el mundial eterno

SIN PEDIR AUDIENCIA

Por Carlos Martínez Macías (*)

Tras la eliminación de la selección mexicana del mundial de futbol, ha culminado el trance hipnótico en el que vivía la población y emerge con crudeza una de las peores tragedias que enfrenta el país: los desaparecidos.

Mientras millones de aficionados llenaban estadios, plazas públicas y pantallas para seguir el Mundial de Futbol de 2026, otra estadística dolorosa crecía cada día lejos de los reflectores.

En el mismo país que celebraba goles, recibía visitantes extranjeros y proyectaba una imagen de fiesta hacia el mundo, decenas de familias emprendían todos los días una búsqueda desesperada por encontrar a un hijo, una hija, un hermano o un padre desaparecido. La euforia deportiva convivió con una de las crisis humanitarias más profundas que enfrenta México.

Del 11 de junio, fecha de la inauguración del mundial, al 5 de julio, cuando concluyó la participación de la selección mexicana tras su eliminación frente a Inglaterra, transcurrieron 25 días de intensa atención mediática. Durante ese periodo se estima que alrededor de mil 625 personas fueron reportadas como desaparecidas o no localizadas en el país, de acuerdo con cifras registradas por el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas. En promedio, cerca de 65 personas desaparecieron cada día, mientras el balón concentraba la conversación nacional.

Estos datos muestran un fenómeno que no se detuvo por el torneo. Cada jornada mundialista equivalió también a decenas de nuevas fichas de búsqueda difundidas en redes sociales, fiscalías y colectivos ciudadanos. Mientras se analizaban alineaciones, resultados y estadísticas deportivas, cientos de familias acudían a ministerios públicos, hospitales, servicios forenses y centros de búsqueda con la esperanza de encontrar alguna pista sobre el paradero de sus seres queridos.

Aunque una parte importante aparece con vida en los días posteriores, según el registro oficial nacional, diariamente entre 25 y 26 personas pasan a formar parte del universo de quienes permanecen sin ser encontradas. Se trata de una cifra que alimenta una crisis acumulada durante décadas y que ya supera las 135 mil personas desaparecidas en México.

El mundial ofreció una imagen de estadios llenos, operativos de seguridad, infraestructura moderna y una importante capacidad de organización. Sin embargo, organizaciones de familiares de desaparecidos aprovecharon precisamente la atención internacional para recordar que detrás de esa imagen persistía una emergencia humanitaria que continúa sin resolverse.

La eliminación de la selección mexicana el 5 de julio puso fin a la ilusión futbolística de millones de aficionados. Pero para miles de familias mexicanas no hubo silbatazo final. La búsqueda de un familiar desaparecido no conoce calendarios deportivos ni periodos vacacionales.

Especialistas en derechos humanos advierten que el fenómeno de las desapariciones es consecuencia de múltiples factores que incluyen la presencia del crimen organizado, violencia generalizada, las desapariciones vinculadas con actividades ilícitas, la trata de personas y, en algunos casos, la participación o tolerancia de autoridades.

Paradójicamente, el mundial mostró la capacidad del país para coordinar operativos de gran escala, movilizar recursos humanos y tecnológicos y garantizar la seguridad de millones de asistentes. Esa capacidad ha llevado a diversas organizaciones civiles a plantear que un esfuerzo similar podría destinarse al fortalecimiento de las instituciones encargadas de la búsqueda, identificación e investigación de las desapariciones.

Porque mientras el futbol tiene un tiempo reglamentario de 90 minutos, la búsqueda de un ser querido puede prolongarse durante toda una vida. Por eso, más allá del sueño de pasar a la siguiente fase tras el quinto partido, tal vez el verdadero anhelo tendría que ser resolver la crisis de los desaparecidos, para lo cual las autoridades tendrían que salir de ese otro trance hipnótico que los hace vivir en un mundial de futbol eterno.

(*) Carlos Martínez MacíasDirector General de Paralelo 20. Es un periodista de larga trayectoria en prensa, radio, televisión y medios digitales. Ha realizado coberturas especiales en México y el extranjero. Ganador del Premio Jalisco de Periodismo.

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