México venció un gol a cero a Corea del Sur y mantuvo el liderato de su grupo en un partido rodeado de euforia por parte de los aficionados que llenaron el estadio Guadalajara.
Luis Romo se dejó envolver por sus compañeros y una avalancha de ovaciones en la mejor noche de su vida. Era necesario el soporte emocional de los suyos, porque no todos los días se mete gol con México en una Copa del Mundo.

El nacido en Los Mochis no sólo convulsionó al recinto, también escribió su nombre en la historia del futbol mexicano, al adjudicarse el protagonismo en el primer encuentro mundialista de una Selección Mexicana en tierras tapatías, a pesar de la celebración de dos ediciones (1970 y 1986).
Aunque se le dificultó a la Selección Mexicana tocar a la meta rival, incluso con el peso de los abucheos al acabar el primer tiempo por la nula acción de la localía, el olfato de Luis Romo encontró el anhelado gol a consecuencia del error del contrario.
Kim Seunggyu, portero de los Tigres Asiáticos, pecó de soberbia al hacerse de un balón en el aire y chocar con un compañero. El balón se escapó en el golpe de camaradas, pero Luis Romo acechó como fiera cautelosa, rapaz.
El lento rebote a la portería le brindó más drama a la acción, para entonar con gran fuerza la celebración del gol de México, con el que impuso condiciones sobre los surcoreanos a partir del minuto 49.
El marcador fue un contraste del accionar de Corea del Sur en el primer tiempo. Los dirigidos por Myung-Bo Hong lucieron en la presión alta y potentes llegadas frontales que buscaban escape de gol en su tridente encabezado por Son Heung-min. La ausencia de César Montes en la central mexicana no pesó, estuvo bien resguardada ante el nulo juego aéreo de los coreanos.

Exigido primer episodio para los mexicanos, quienes se crecieron a la par de las más de 45 mil almas en el Estadio Guadalajara, además de un Raúl Rangel intratable en la portería.
El meta del Tricolor también se llevó su rebanada de protagonismo. En la recta final detuvo los corazones con una reacción en tres tiempos, para evitar que el cabezazo de Cho Guesung dañara sus redes.
A diferencia del juego anterior de Corea del Sur en que fue favorecido por el ánimo de la localía, anoche aceptaron su papel de visitantes y villanos en la lucha por el liderato del Grupo A del Mundial 2026; la estrella Son Heung-min pasó inadvertida.
Por su parte, Javier Aguirre engalanó la victoria con una numerosa rotación de elementos, en la que Santiago Giménez por fin se quitó el polvo y las telarañas, mientras que Gilberto Mora ahora no vio actividad.
México buscará amarrar el liderato del sector el 24 de junio, pero de regreso en el Estadio Ciudad de México ante Chequia; Corea del Sur busca salvar la participación mundialista frente a Sudáfrica.
