Jueves 11 de Junio de 2026
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Otra “cruzazuleada” de Italia y queda sin mundial

 La ausencia de Selección de fútbol de Italia en la próxima Copa del Mundo confirma una crisis profunda: por tercera ocasión consecutiva, la escuadra azzurra no logra superar las eliminatorias. Lo que antes parecía impensable para una de las potencias históricas del futbol mundial se ha convertido en una dolorosa realidad. La eliminación más reciente se suma a una cadena de fracasos que han encendido las alarmas en todo el país.

El primer golpe llegó rumbo a Copa Mundial de la FIFA 2018, cuando Italia cayó en el repechaje ante Selección de fútbol de Suecia en noviembre de 2017, quedando fuera de un Mundial por primera vez en 60 años. Posteriormente, en el camino hacia Copa Mundial de la FIFA 2022, el equipo sufrió otra eliminación inesperada al perder en marzo de 2022 frente a Selección de fútbol de Macedonia del Norte, en uno de los resultados más sorpresivos de su historia reciente.

La tendencia negativa se confirmó nuevamente rumbo al Mundial de 2026, donde Italia volvió a fallar en su intento por clasificar, evidenciando problemas estructurales en su sistema futbolístico. A pesar de haber conquistado la Eurocopa 2020 bajo la dirección de Roberto Mancini, el equipo no logró mantener la consistencia necesaria en las eliminatorias, mostrando debilidad ofensiva, falta de gol y una renovación generacional incompleta.

Este presente contrasta de forma dramática con el pasado glorioso de Italia en los mundiales. La azzurra ha levantado cuatro veces el título: en Copa Mundial de la FIFA 1934, Copa Mundial de la FIFA 1938, Copa Mundial de la FIFA 1982 y Copa Mundial de la FIFA 2006. En cada una de esas conquistas surgieron figuras legendarias que marcaron época y consolidaron la identidad del futbol italiano basada en la solidez defensiva y el carácter competitivo.

Nombres como Paolo Rossi, héroe en 1982; Franco Baresi y Paolo Maldini, símbolos de la defensa; o Roberto Baggio, uno de los jugadores más talentosos de su generación, forman parte de una rica tradición futbolística. Más recientemente, figuras como Gianluigi Buffon y Fabio Cannavaro fueron claves en el título de 2006, el último gran momento de gloria para Italia.

Hoy, sin embargo, el futbol italiano enfrenta una crisis que va más allá de la selección nacional. Problemas en la formación de jóvenes, menor competitividad en la Serie A frente a otras ligas europeas, y una dependencia de talento extranjero han debilitado su base. La ausencia en tres mundiales consecutivos no solo es un fracaso deportivo, sino también un reflejo de un sistema que necesita reinventarse para recuperar el prestigio perdido y volver a competir entre las grandes potencias del futbol mundial.

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