SIN PEDIR AUDIENCIA

Por Carlos Martínez Macías (*)
Ante la terquedad del gobierno federal de no permitir la operación de vehículos de plataformas digitales en los aeropuertos del país, el gobernador de Jalisco, Pablo Lemus Navarro, como anfitrión del Mundial de Futbol 2026 ya en puerta, destinará 20 millones de pesos para acondicionar un terreno cercano a la terminal aérea para permitir los traslados desde ese punto.
Se trata, en principio, de una solución que no es descabellada puesto que, en Estados Unidos y Canadá, ya funcionan en varios aeropuertos de las ciudades sedes de la justa deportiva, espacios similares para que los pasajeros aborden este tipo de unidades.
En el aeropuerto internacional de Los Ángeles, por ejemplo, los viajes de Uber o Lyft no se realizan directamente frente a la terminal. Los pasajeros deben trasladarse al centro de transporte denominado LAX-it, un área específica para taxis y ride-hailing ubicada a varios cientos de metros de las terminales.
La distancia aproximada es de 500 metros a un kilómetro, según la terminal del complejo aeroportuario. Pueden acceder caminando o mediante un shuttle gratuito que pasa cada cinco minutos.
En Nueva York, en el aeropuerto internacional John F Kennedy, los servicios de plataforma deben tomarse a 300 metros y más de un kilómetro, dependiendo de la terminal. El acceso es mediante un trenecito o un camión gratuito.
En el aeropuerto Forth Worth de Dallas, es un sistema híbrido. Pueden utilizar servicios de plataforma en el nivel inferior (sótano) frente a cada terminal o en un sitio ubicado a 200 metros de la entrega del equipaje.
En el aeropuerto internacional de Tacoma, en Seattle, el sitio de abordaje de este servicio de plataforma se encuentra a unos 600 metros y hay una pasarela cubierta o un camión.
Todas las terminales aéreas disponen de zonas señalizadas de “Ride App Pickup” o “Rideshare Pickup” para organizar el flujo de pasajeros y vehículos.
A diferencia de México donde se impiden los autos de plataforma por ser un “área federal” y contar con el servicio de taxi concesionado por el grupo aeroportuario, en Estados Unidos y Canadá, cuentan con lotes especiales o carriles exclusivos para ordenar el flujo y atender la creciente demanda del llamado “ride hailing”.
Sin embargo, la “solución exprés” encontrada para atender el compromiso del mundial, no se sabe si será extensiva para las otras dos sedes: Monterrey y Ciudad de México; tampoco si seguirá el modelo después del torneo y para los otros setenta y tantos aeropuertos del país, sobre todo cuando la idea original partió desde la misma Consejería Jurídica de la Presidencia de la República.
El Congreso del Estado, a iniciativa del diputado independiente Alejandro Puerto, aprobó recientemente un exhorto dirigido a autoridades federales y estatales, para que resuelvan de una vez por todas el enredo de impedir operar los vehículos de plataforma en la terminal aérea.
Bastaría con que el gobierno federal respetara el artículo 40 que establece la Ley de Caminos, Puentes y Autotransporte Federal, que menciona que no se requerirá permiso para el transporte privado en vehículos de menos de nueve pasajeros y para la Secretaría de Transporte local, que haga valer lo que marca el artículo 41 de la misma ley, que faculta a los estados y municipios a regular el uso de caminos de jurisdicción federal que no excedan de 30 kilómetros, como es el caso del aeropuerto.
Mientras tanto, dirigentes de choferes de plataforma, tienen dudas sobra la propuesta del terreno y el “camioncito” que llevará a los pasajeros al estacionamiento.
Ellos ya operaban desde la zona de El Refugio y saben que es una zona peligrosa por el tráfico de la carretera; además se preguntan ¿quién regulará el sitio, gobierno federal, estatal o municipal?; ¿qué pasará si mezclan taxis tradicionales y plataformas?; ¿quién garantizará la seguridad de pasajeros y operadores?; ¿quién impedirá los piratas?; ¿cómo evitar que las extorsiones que padecen se trasladen al nuevo lugar? y, sobre todo, ¿cuándo les pedirán su opinión?
(*) Carlos Martínez Macías, Director General de Paralelo 20. Es un periodista de larga trayectoria en prensa, radio, televisión y medios digitales. Ha realizado coberturas especiales en México y el extranjero. Ganador del Premio Jalisco de Periodismo.
