Sin sorpresas y con 97 votos en favor, el Senado eligió a Ernestina Godoy como titular de la Fiscalía General de la República (FGR) en un proceso que duró seis días.
Previo a la votación, durante su comparecencia ante el pleno, la funcionaria se comprometió a que bajo su gestión “no fabricaremos culpables y no habrá persecución política, pero desde ahora les digo tampoco habrá impunidad”.
A quienes la señalan como “fiscal carnal”, les pidió observar su trabajo y negó que se dé carpetazo a averiguaciones penales como el llamado huachicol fiscal. Advirtió que “quien ha cometido un delito debe saber que será perseguido, procesado y sentenciado. Y quien haya sido víctima, debe saber que será protegida, defendida y el daño (será) reparado.

Una vez desahogadas las comparecencias de la terna enviada por la presidenta Claudia Sheinbaum, Godoy arrasó en la votación por cédula gracias a 87 sufragios del oficialismo, seis de Movimiento Ciudadano y cuatro del PAN. Hubo 19 en contra, emitidos por todos los priistas y cinco panistas, además de 11 votos nulos. No hubo un solo voto para Maribel Bojorges y Luz María Zarza, las otras dos aspirantes.
Luego, Godoy tomó la constancia de su nombramiento y la alzó a todo lo que le permitieron los brazos, para mostrarla al palco de invitados del Senado, donde estaban su familia, amigos y colaboradores, mientras esbozaba una sonrisa que creció conforme resonaban los aplausos de sus amigos senadores del oficialismo.
La recién electa fiscal general ofreció que no habrá persecuciones políticas, pero tampoco impunidad; subraya que no darán carpetazo a casos de huachicol fiscal
“No fabricaremos culpables y no habrá persecución política, pero desde ahora les digo tampoco habrá impunidad”, expresó y sus compañeros de las bancadas de Morena, Verde y PT, dado que ella es senadora con licencia, le lanzaron un primer aplauso, porque la frase fue también una respuesta a los senadores opositores que señalaron que la Fiscalía, en sus manos, perderá autonomía y se usará para perseguir a adversarios políticos.

Godoy advirtió que “quien ha cometido un delito debe saber que será perseguido, procesado y sentenciado. Y quien haya sido víctima, debe saber que será protegida, defendida y el daño (será) reparado.
“Pero también manifestar. No se acusará a nadie injustamente, porque en la procuración de justicia no caben, ni por asomo, las acciones parciales ni con tintes políticos. La procuración de justicia que propongo es aquella leal a los bienes y valores de la patria, sin ninguna posibilidad de negociación. La justicia no se negocia”, expresó.
Por unos instantes, Godoy respondió un par de preguntas momentos antes de rendir protesta como fiscal general de la República.
—¿Qué le dice a quienes la consideran una fiscal carnal?
—Que vean mi trayectoria. Que vean mi trabajo.
—¿Habrá carpetazo? ¿Habrá carpetazo al huachicol fiscal?
—Vamos a trabajar. Vamos a trabajar, mientras movió el dedo índice para mostrar un no.
Antes, centro de la atención de los 19 senadores que formularon 21 preguntas, Ernestina Godoy leyó íntegro el discurso que ya llevaba escrito a máquina. No le hizo cambio alguno, pero algunas partes del mensaje parecían respuestas a los senadores, pero también una crítica a las omisiones de su antecesor.
“El verdadero reto no es sólo mejorar indicadores, no es burocracia. Es reconstruir la confianza ciudadana. Y esta confianza se logra con transparencia, con rendición de cuentas, decisiones basadas en evidencia, con un respeto irrestricto a los derechos humanos, con resultados verificables, con articulación y con colaboración.
“Se instalará el consejo ciudadano de conformidad con lo que establece la propia ley de la Fiscalía para revertir la percepción de opacidad de las instituciones de procuración de justicia. Al mismo tiempo garantizar el derecho humano a participar en los asuntos públicos.
“Hago un llamado respetuoso a las organizaciones civiles, a la academia, a las víctimas, a las colectivas, a los colectivos, a las y los empresarios, a los comerciantes, a los abogados postulantes, para que colaboren con sus propuestas, con sus críticas, con su expertise, con sus planteamientos técnicos para que haya visión ciudadana en los quehaceres de la Fiscalía, porque la justicia no se presume, se demuestra, tiene que demostrarse.
“La sociedad mexicana envía un mensaje contundente, no quiere una Fiscalía distante ni opaca, quiere una Fiscalía humana, profesional, honesta y con resultados, que nombre las cosas como son, que proteja, que investigue, que sancione la corrupción interna y que acompañe a las víctimas”, afirmó.
“México se encuentra en una encrucijada histórica y tenemos la oportunidad de consolidar una Fiscalía fuerte, moderna y estratégica. Como abogada de la nación, en materia de justicia, de acuerdo con las atribuciones que la Constitución confiere, aplicaré toda mi experiencia para defender los intereses de la nación con investigaciones sólidas, abatiendo la impunidad, fortaleciendo a la institución, mejorando la atención a víctimas”, dijo.

Lilly Téllez, del PAN, denunció que el líder de los senadores de Morena, Adán Augusto López, amenazó a algunos senadores para advertirles que debían ser “dóciles” con Godoy; de lo contrario, ella sería su enemiga. De inmediato le preguntó a Godoy si ella sabía de la amenaza, si la ordenó y si va a encarcelar a los políticos de Morena que están señalados de estar involucrados con el crimen organizado, como el propio Adán Augusto.
Por la mañana, Clemente Castañeda, coordinador de los senadores de MC, anunció que si Godoy se comprometía con el decálogo que le enviaron, ellos votarían por ella.
Y desde tribuna, Ernestina Godoy no respondió las preguntas de los senadores, pero sí anunció que hacía suyo el decálogo de MC.
Así, Castañeda anunció que “su compromiso nos compromete” y los seis votos de su bancada se sumaron al oficialismo.
En urna transparente, ayer estuvieron los 87 senadores del oficialismo: 67 de Morena, 14 del Verde y seis del PT, a ellos se sumaron los seis de Movimiento Ciudadano y cuatro del PAN, que, de acuerdo con sus propios compañeros, fueron Mario Vázquez, de Chihuahua; Guadalupe Murguía y Agustín Dorantes, de Querétaro y María de Jesús Díaz, de Aguascalientes, todos estados gobernados por el PAN.
Los priistas votaron en contra, mientras que 11 panistas se abstuvieron y cinco votaron en contra; el panista Gustavo Sánchez fue el único de los 128 senadores que faltó ayer.
