Sábado 7 de Marzo de 2026
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La costosa tarea de reconstruir Gaza

Tras el reciente alto al fuego alcanzado entre Israel y Hamas, la Franja de Gaza enfrenta una de las tareas más monumentales de su historia: reconstruir una ciudad prácticamente devastada. Los bombardeos prolongados dejaron más del 60% de la infraestructura destruida o gravemente dañada, con miles de edificios reducidos a escombros.

Según estimaciones preliminares de organismos internacionales, más de 45 mil viviendas fueron completamente destruidas y otras 200 mil presentan daños estructurales severos, lo que ha dejado sin hogar a más de un millón de personas en una franja que apenas mide 40 kilómetros de largo.

La magnitud del desastre humanitario es inmensa. Hospitales, escuelas, plantas de energía y sistemas de agua potable quedaron fuera de servicio. Al menos 28 de los 36 hospitales de Gaza están inoperantes o colapsados, y la mayoría carece de medicamentos, oxígeno y energía eléctrica. Se calcula que más de 625 escuelas y centros educativos fueron dañados o destruidos, afectando a cientos de miles de niños que ahora reciben clases en refugios improvisados o al aire libre. Las redes de alcantarillado y distribución de agua potable quedaron inutilizadas, provocando brotes de enfermedades infecciosas y una crisis sanitaria sin precedentes.

El representante especial del Administrador del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) para el Programa de Asistencia al Pueblo Palestino (PAPP), Jaco Cilliers, anunció que el costo de la reconstrucción de la Franja de Gaza asciende a aproximadamente 70 mil millones de dólares.

Durante una conferencia de prensa para las agencias de la ONU en Ginebra, Jaco Cilliers afirmó que la reconstrucción necesitará 20 mil millones de dólares en los próximos tres años, según una evaluación de necesidades urgentes realizada por las Naciones Unidas, la Unión Europea y el Banco Mundial.

Destacó que la magnitud de la destrucción en Gaza es enorme, pero la resistencia y la determinación de su población para reconstruir son asombrosas.

El funcionario de la ONU añadió que el programa ha retirado al menos 81 000 toneladas de escombros, al mismo tiempo que reiteró su llamamiento a todas las partes para que respeten el alto el fuego y garanticen la estabilidad y recuperación a largo plazo.

Solo la reconstrucción de vivienda requerirá más de 5 mil millones de dólares, mientras que la recuperación del sistema de salud y educación demandará otros 3 mil millones. Además, será necesario reconstruir carreteras, puentes y plantas eléctricas, tareas que podrían tardar más de una década si no se garantiza un flujo constante de materiales y recursos.

La ayuda internacional será determinante. Países árabes como Qatar, Egipto y Arabia Saudita han prometido fondos de emergencia, pero los expertos advierten que sin una coordinación global, los esfuerzos serán insuficientes. Naciones Unidas calcula que más de dos millones de habitantes necesitan asistencia humanitaria urgente, incluyendo alimentos, agua y refugio. Los organismos de ayuda enfrentan enormes obstáculos logísticos: la entrada de materiales de construcción sigue limitada por controles fronterizos y la falta de seguridad en algunas zonas.

La situación económica también agrava el panorama. Con el 80% de la población sin empleo o ingresos estables, la reconstrucción dependerá casi por completo del apoyo externo. Las pequeñas fábricas que sobrevivieron no pueden operar sin energía ni materias primas, y el sistema bancario está prácticamente paralizado. La falta de insumos básicos ha disparado los precios, lo que vuelve aún más difícil la recuperación de la vida cotidiana. Gaza, una de las zonas más densamente pobladas del planeta, enfrenta ahora el reto de reconstruir no solo edificios, sino un tejido social roto.

Aun en medio del dolor, hay señales de esperanza. En los barrios destruidos, familias enteras comienzan a limpiar los escombros con sus propias manos, marcando los terrenos donde alguna vez se levantaron sus hogares. Niños dibujan en las paredes derruidas lo que sueñan ver reconstruido: una escuela nueva, un hospital, un parque. La comunidad internacional observa con atención, consciente de que la reconstrucción de Gaza no será solo una obra material, sino una prueba de humanidad y solidaridad global para devolver la vida a un territorio castigado por la guerra.

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