
La violencia ejercida por agentes de ICE contra mexicanos en Texas contribuyó al histórico triunfo electoral que permitió a los demócratas recuperar el poder en ese estado.
El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) mató al mexicano Lorenzo Salgado Araujo en julio, un caso que derivó en un movimiento de movilización electoral.
Un agente de ICE atropelló en octubre al mexicano Miguel Parra Hernández, un hecho que fue mencionado por algunos electores al acudir a votar. Además, la dependencia fue señalada por dejar morir en centros de detención de Texas a los mexicanos Miguel Ángel García Hernández y Félix Alcorta Rodríguez.
El ICE también mató a tiros al ciudadano estadounidense Rubén Rey Martínez, de 23 años, originario de San Antonio.
Las muertes y agresiones atribuidas a ICE quedaron vinculadas a las campañas electorales de Gina Hinojosa, primera mujer y primera latina elegida gobernadora de Texas; James Talarico, quien se convirtió en el primer senador demócrata del estado desde 1988, y al regreso de la frontera de Texas con México a manos demócratas.
