El fútbol internacional comienza a cerrar una de sus grandes épocas con las despedidas de Lionel Messi y Cristiano Ronaldo, dos jugadores que durante más de dos décadas llevaron el peso de Argentina y Portugal, respectivamente. Messi recibe una despedida preparada por la Asociación del Fútbol Argentino en el estadio Monumental de Buenos Aires, donde Argentina con un partido amistoso convertido en homenaje al capitán.
Cristiano Ronaldo, en cambio, ha protagonizado una salida mucho más controvertida: abandonó recientemente la concentración de Portugal en Copenhague después de una conversación con el presidente de la Federación Portuguesa y el técnico Jorge Jesus, sin explicar públicamente las razones de su decisión.

La despedida de Messi tiene el carácter de una celebración a una carrera prácticamente irrepetible. El argentino, de 39 años, disputa su partido número 208 con la selección y cierra una trayectoria de más de 20 años en la que ha marcado 125 goles antes de este encuentro. Con la camiseta albiceleste conquistó la Copa América de 2021, la Finalissima de 2022, el Mundial de Qatar y la Copa América de 2024, además de convertirse en el futbolista con más partidos disputados en la historia de la selección argentina. En la Copa América también estableció el récord de participaciones, con 39 encuentros en siete ediciones.
El adiós de Messi llega después de una historia que tuvo momentos de enorme frustración antes de alcanzar la consagración. Durante años fue cuestionado por no conseguir con Argentina los mismos éxitos que obtenía con el Barcelona y llegó incluso a anunciar temporalmente su retiro de la selección después de perder la final de la Copa América Centenario en 2016. Su regreso cambió el rumbo de esa relación con el público argentino: posteriormente llegaron dos Copas América y el Mundial de 2022, títulos que terminaron de convertirlo en una de las grandes figuras de la historia del fútbol de su país. Ahora la AFA prepara una ceremonia especial en el Monumental y ha invitado a los campeones mundiales de Qatar para acompañarlo en su última aparición con la camiseta argentina.

Cristiano Ronaldo, en contraste, no ha tenido hasta ahora una despedida equivalente. El portugués abandonó la concentración de su selección el 30 de septiembre, después de haber quedado en el banquillo durante el triunfo sobre Noruega y en medio de versiones sobre diferencias con el nuevo seleccionador Jorge Jesus. La Federación Portuguesa confirmó su salida, pero Ronaldo no anunció formalmente en ese momento su retiro de la selección. En un mensaje dirigido a los aficionados portugueses aseguró que explicaría “a su debido tiempo” las razones de su decisión. El episodio abrió una discusión sobre si su salida representa el final de su ciclo internacional o si todavía existe la posibilidad de que vuelva a vestir la camiseta portuguesa.
Los números de Ronaldo explican la dimensión de la despedida que Portugal tendría pendiente. A sus 41 años, acumula 234 partidos y 146 goles con la selección portuguesa, cifras que lo mantienen como el máximo goleador de la historia del fútbol internacional masculino. En 2026 participó en ocho partidos de Portugal y marcó tres goles. También disputó su sexto Mundial y se convirtió en el primer futbolista en marcar en seis ediciones diferentes de la Copa del Mundo. Su relación con Portugal incluye, además, el título de la Eurocopa de 2016 y las dos ediciones de la Liga de Naciones conquistadas en 2019 y 2025.
Messi y Ronaldo se marchan, así, por caminos distintos de sus selecciones. Uno tendrá una despedida diseñada para celebrar una carrera que terminó abrazada por su país después de años de críticas; el otro dejó abierta una incógnita después de una salida inesperada que todavía genera preguntas.
Ambos pertenecen a una generación que dominó el fútbol mundial durante dos décadas y que acumuló cifras difíciles de repetir: entre los dos suman más de 370 goles internacionales y cientos de partidos con sus selecciones. Mientras Argentina prepara el último escenario para su capitán, Portugal deberá resolver cómo cerrar la historia de su máximo goleador y si la última imagen de Cristiano con la camiseta nacional será aquella salida abrupta de una concentración o habrá todavía espacio para un último partido de homenaje.
