¿Los videojuegos son arte?
Por Manuel Sepúlveda
Hace un poco más de cincuenta años, salió al mercado el videojuego llamado Pong, el cual emulaba un juego de ping pong y constaba de dos barras verticales en cada lado de la pantalla y una "pelota cuadrada". No había más; no había trama, protagonistas ni música de fondo. Los creadores de Pong probablemente jamás imaginaron que cincuenta años después los videojuegos se convertirían en una industria que factura miles de millones de dólares al año y en la que ya no solo se emplean a talentosos programadores, sino también a ilustradores, diseñadores gráficos, actores de voz y captura de movimiento, escritores, guionistas, directores y productores.
La industria del videojuego, hoy por hoy, es equiparable a la industria del cine en escala y ambición. No resulta extraño...









