Londres y la peligrosa normalización del odio
(*)
Lo que ocurrió el pasado sábado en Londres no debe verse como un episodio menor ni como una manifestación anecdótica. Miles de personas marcharon enardecidas bajo el lema “Unir el Reino”, encabezadas por Tommy Robinson, figura emblemática de la extrema derecha británica, con el propósito de protestar contra el incremento de migrantes que llegan en frágiles embarcaciones cruzando el Canal de la Mancha. Más que una expresión de unidad, lo que el mundo presenció fue la puesta en escena de un país atrapado en el discurso excluyente, con el populismo del miedo como motor y la erosión de valores democráticos como telón de fondo.
Robinson, cuyo verdadero nombre es Stephen Yaxley-Lennon, no es un improvisado. Fundó la English Defence League, un movimiento con un fuerte componente islamóf...









