Nueva sacudida en el gabinete de Trump
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En política, los cambios nunca son inocentes, y menos cuando ocurren en los niveles más altos del poder. La salida de la fiscal general Pam Bondi, anunciada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, no puede leerse como un simple relevo administrativo. Es un movimiento que, por su timing y por su contexto, abre interrogantes sobre la estabilidad interna de una administración que ha comenzado a dar señales preocupantes.
El mensaje fue breve, casi protocolario. Trump informó que Bondi deja su cargo para asumir un “nuevo puesto en el sector privado” y que será sustituida por su adjunto, Todd Blanche. Acompañó el anuncio con elogios: patriota, leal, servicial. Palabras que buscan cerrar con cordialidad un capítulo que, sin embargo, deja más preguntas que certezas.
Porque ...









