
Un tribunal de Kenia condenó a Paul Mackenzie, líder de una secta religiosa apocalíptica, a 200 años de prisión por su responsabilidad en la muerte de 190 menores, quienes fallecieron por inanición en el bosque de Shakahola. El caso es considerado uno de los más impactantes de la historia reciente del país.
La jueza Diana Kavedza dictó la sentencia e impuso a Mackenzie 100 años de prisión por asesinato mediante inanición y otros 100 por homicidio directo.
Según la acusación, Mackenzie dirigía una iglesia apocalíptica en una zona boscosa cercana a la ciudad costera de Malindi, donde persuadía a sus seguidores de morir por inanición para alcanzar el cielo antes del fin del mundo.
Las investigaciones establecieron que adultos y menores fueron sometidos a ayunos extremos. Además, presuntos colaboradores de la secta vigilaban, amenazaban y golpeaban a las víctimas para obligarlas a cumplir las órdenes.
El caso conmocionó a Kenia en abril de 2023, cuando las autoridades comenzaron a localizar cadáveres enterrados en el bosque de Shakahola.
La Comisión Nacional de Derechos Humanos de Kenia informó que se recuperaron al menos 448 cuerpos en fosas y otros puntos del bosque de Shakahola.
Durante el juicio, sin embargo, únicamente se analizaron los casos de 190 menores y un adulto.
