Martes 30 de Junio de 2026
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Paraguay y Marruecos avanzan en penales

Ya no había nada que perder. Paraguay había llevado a Alemania hasta el único lugar donde el valor se mide en once pasos. Bajo el arco, Orlando Gill se convirtió en la figura al detener los disparos de Kai Havertz y Nick Woltemade; Jonathan Tah hizo el resto al volar su disparo. 

En ese camino, donde las potencias también tiemblan, la Albirroja consumó una de las grandes sorpresas del Mundial y eliminó a Alemania 1-1 (3-4 penaltis).

El camino comenzó mucho antes de los penaltis. Paraguay golpeó cuando tuvo la oportunidad. Apenas había generado dos llegadas en la primera mitad y una terminó en gol. Al minuto 43, Julio Enciso adelantó a la Albirroja y obligó a Alemania a remar contra la corriente.

La respuesta llegó al 54’. Un centro preciso de Florian Wirtz encontró la cabeza de Kai Havertz, quien peinó el balón para firmar el empate. En la prórroga, los alemanes incluso celebraron un gol que terminó invalidado por una falta sobre Gill.

Entonces llegó la hora de la verdad. Paraguay también dejó escapar dos oportunidades para liquidar la serie, pero nunca perdió la calma. El destino guardaba el último capítulo para José Canale. Con serenidad, convirtió el penalti del 3-4 y desató la locura paraguaya.

El corazón del que tanto habló Gustavo Alfaro terminó siendo la respuesta que Alemania nunca encontró. Con él resistió el empate, sobrevivió al tiempo extra y soportó la presión de una definición que parecía escrita para los europeos.

Alemania regresará a casa teniendo pesadillas con el futbol sudamericano. Primero cayó ante Ecuador en su último partido de la fase de grupos. Después, Paraguay terminó de apagar su Mundial. Dos selecciones de este lado del continente bastaron para recordarle que, cuando el corazón compite de igual a igual con el talento, también es capaz de eliminar gigantes.

Marruecos vence a Países Bajos en penales

 Manotazo salvador de Bono y un tiro acertado de Ismael Saibari le dieron a la afición mexicana, en Monterrey, la venganza deseada contra Países Bajos, pero más importante fue el pase de la Selección de Marruecos a los Octavos de final del Mundial 2026 tras imponerse en tanda de penaltis 1-1 (2-3).

Partido digno de recordar. En la última noche mundialista del Estadio Monterrey se vivieron todo tipo de emociones que terminaron por resolverse en tanda de penaltis, luego de no romperse el empate a un gol en los tiempos extra y poner en drama extremo el boleto para medirse a Canadá.

La fortuna comenzó por sonreírle a la jerarquía de un representativo como los Países Bajos, aunque su prestigio y aquella remota escuela de Johan Cruyff no deja de dar tumbos, para seguirse alejando de las eras gloriosas.

Cody Gakpo llegó con el alma destrozada a su cita en Monterrey. El neerlandés, en pleno Mundial 2026 anunció el fallecimiento de su bebé en camino. Se mantuvo con el equipo pese a la tragedia, porque sabía que una manera de acercarse al recuerdo de quien llevaría por nombre Elijah Raphael, era con un acto que alcanzara el cielo.

En medio de la noche, entre la silueta del Cerro de la Silla, la luna brillante se asomaba al cotejo, para cautivar a los más de 51 mil espectadores y abrazar en lo más profundo de su ser a Gakpo.

Logró conectar con el cielo. No fueron necesarias las palabras ni una camiseta con alguna leyenda. Con lágrimas y un gol, el delantero del Liverpool encontró la manera de conectar con su bebé, su inspiración y susurro ahora en adelante.

Anotación que llegó al minuto 71. Se rompía la paridad de un juego ríspido, que pasó de un primer tiempo veloz y de constantes llegadas a un segundo tiempo con el sector medio cerrado que amenazaba con no permitir otra anotación.

A pesar de la caravana del mediodía en la ciudad regia, con cientos de camisetas anaranjadas en apoyo a Países Bajos, en el estadio fue claro quién jugó de local: Marruecos con el unísono grito de los mexicanos.

Marruecos, vestido de blanco, tuvo el cobijo de la mayoría de la afición, la que sigue sin olvidar que justamente un 29 de junio, pero del 2014 en Brasil, se sucumbió ante los neerlandeses con el polémico “no era penal”.

Aquella rigurosa entrada de Rafa Márquez en el área sobre Arjen Robben todavía cala. Como desahogo la localía se unió en voz a la numerosa presencia aficionados de los “Leones del Atlas”.

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