El retorno a la municipalización del servicio de recolección de basura en Guadalajara, abrió la puerta para que el ejemplo cunda para otros ayuntamientos en Jalisco.
La independencia lograda por el gobierno municipal tapatío tras 30 años de tortuosa concesión con Caabsa Eagle, mostró que es posible atender a la población y cumplir con la compleja tarea de limpia en la ciudad.
En el primer año de operación, ya sin la empresa privada, consiguió aumentar la recolección de basura en niveles del 95 por ciento, en contraste con la cobertura que otorgaba el concesionario que por momentos dejó sin servicio al 90 por ciento de las más de 400 colonias de la capital de Jalisco.

La mejoría se vio reflejada en el porcentaje de quejas en la recolección, puesto que en el último año de Caabsa, acumuló más de 26 mil reportes, por apenas 3 mil 342 recibidos por el programa municipal Limpia Guadalajara.
El 17 de diciembre de 2024, cuando concluyó la segunda concesión por 15 años obtenida por la firma, la presidente municipal Verónica Delgadillo cumplió la advertencia que no habría renovación, sino que el municipio asumiría la recolección y disposición final de las mil 700 toneladas diarias que genera Guadalajara.
La decisión fue tomada en momentos que la ciudad pasaba por una severa crisis del servicio ya que Caabsa apenas operaba con el 30 por ciento de su capacidad y no podía atender las 441 colonias que padecían hasta 15 días sin recolección de residuos domésticos.
Aun así, en enero de 2024, la compañía pidió ampliar la concesión por un lapso similar de 15 años, hasta el 2039 y posteriormente invocaría un precepto administrativo al no obtener respuesta del ayuntamiento.
Caabsa, de distintos ropajes
El grupo Caabsa Eagle obtuvo el 15 de diciembre de 1994 la concesión para la recolección de la basura por 15 años en Guadalajara, en medio de un momento complicado para la ciudad.
Tras las explosiones del 22 de abril de 1992 y la efímera administración de Enrique Dau Flores, fue integrado un concejo municipal encabezado por el priísta Alberto Mora López.
Fue el concejo quien aprobó concesionar el servicio de aseo público en su modalidad de recolección, transporte, tratamiento y disposición final de los residuos en el municipio de Guadalajara.

Entre las obligaciones pactadas para la empresa en el acuerdo, destacaban entre otras la construcción de una nueva estación de transferencia “con tecnología de vanguardia” con fecha máxima del 31 de diciembre de 1995; construir en dos años otras estaciones de transferencia; también una nueva planta de separación y empaque de residuos; dos plantas para producir composta y un relleno sanitario.
El 29 de abril de 2004, al ampliarse por otros 15 años, hasta 2024, la concesión para Caabsa en el gobierno de Emilio González Márquez, una vez más se obliga a que la concesionaria invierta 146 millones de pesos para la construcción de una nueva planta de transferencia, entre otras obras.
En caso de incumplimiento, tendría que pagar el 5 por ciento anual del costo total de las obras afectadas, por cada mes de retraso y hasta la terminación de las mismas. El incumplimiento en el pago de la mencionada pena se consideraría una causal de rescisión del contrato de concesión.

Pese a los constantes incumplimientos en ambos contratos, además del deficiente servicio de recolección de basura, Caabsa Eagle mantuvo 30 años la concesión, entre otras cosas por su habilidad de sortear las aguas en cada cambio de gobierno no importando el color.
Le tocó comenzar con un concejo municipal, tratar con cinco administraciones del PAN, dos del PRI y tres de Movimiento Ciudadano.
Cambio de modelo
Tras la decisión de no ampliar la concesión de la basura a Caabsa Eagle, el ayuntamiento de Guadalajara decidió recuperar la prestación del servicio por sus propios medios.
Para esto adquirió 160 camiones recolectores con una inversión de 589 millones de pesos y creó un Organismo Público Descentralizado (OPD) denominada GDLimpia, misma que diseñó un nuevo modelo que incluye Escuadrones de la Limpieza, 300 personas con vehículos y equipos para labores directas de limpieza en las colonias.

Cada día se generan en la ciudad mil 700 toneladas de residuos, pero una parte de la basura es generada comercios por lo que la estrategia Alerta Limpia Guadalajara, permitirá regular paulatinamente los negocios para que celebren contratos de recolección de basura con empresas privadas y no carguen la mano a las unidades municipales.
En cuanto al modelo doméstico, fue diseñada una aplicación que permite a los ciudadanos enterarse de la presencia del camión recolector en su colonia y cuando éste se encuentre a 100 metros del domicilio registrado.
El plan para el sistema integral de gestión integral de recursos, incluye una estación de transferencia, 160 camiones, 4 góndolas, 4 tracto camiones,160 choferes, 320 auxiliares de recolección y 59 trabajadores en la estación.
Hasta diciembre de 2024 con la concesionaria, la estación de transferencia recibió 55 mil 480 toneladas y durante 2025, primer año del gobierno municipal a cargo, fueron más de 500 mil toneladas las recibidas.
Por el nuevo modelo de recolección, el gobierno de Guadalajara obtuvo el Premio Trayectoria en la Gestión de Residuos 2026 otorgado por DSLATAM ISWA México, perteneciente a la Asociación Internacional de Residuos Sólidos.
Cunde el ejemplo
Después que el ayuntamiento de Guadalajara decidió no renovar la concesión de la basura a Caabsa Eagle, el gobierno de Tonalá encabezado por Sergio Chávez hizo lo mismo al concluir el contrato de la empresa el 5 de abril de 2025.
En el caso de Tlajomulco, el alcalde Gerardo Quirino Velásquez, informó que será hasta septiembre de 2026, al concluir la concesión con Caabsa, cuando decidirán si hay una renovación o asumen el servicio directamente.

El municipio de Tlaquepaque por su parte tiene concesionada la recolección de residuos a la empresa Hasars desde 2017, pero paralelamente ha comenzado a brindar el servicio en forma directa para poder cumplir con la atención a algunas colonias y condominios.
El gobernador Pablo Lemus, ha impulsado la creación de la Agencia Metropolitana de Residuos Sólidos, para que todos los municipios conurbados sigan la misma dinámica y ataquen en forma integral el problema de la basura.
El caso de Puerto Vallarta que asumió el servicio de limpia en forma directa a partir del pasado primero de abril, es distinto. La empresa Red Ambiental, que había obtenido la concesión de la recolección de basura por 15 años, dejó de operar en el municipio, pero por una deuda de más de nueve meses por parte del ayuntamiento que no cubrió los montos mensuales por la recolección de la basura.
