
Por Jaime Aldrete (*)
Poco o nada ha sucedido con el programa de verificación vehicular obligatorio en Jalisco, después del paso desastroso de la administración de Enrique Alfaro Ramírez y la llegada de Pablo Lemus Navarro.
El programa de “verificación responsable” sigue en estado de coma, no reacciona y no funciona.
Por más intentos de disfrazar la verificación con un traje de gratuidad que no lo es ya que al final este programa tiene un costo económico que sale obviamente de los bolsillos de todos los ciudadanos incluyendo a aquellos que no tienen auto.
Los diputados que ahora se dicen sorprendidos por un programa meramente recaudatorio, en su momento aprobaron el famoso paquetazo sin medir las consecuencias.
Y ahora el gobernador Lemus presume reconocimientos por el programa de “verificación responsable”.
Sin embargo, los datos de la secretaria de medio ambiente refutan sus resultados a casi 7 meses de la verificación gratuita, solo 420,000 automovilistas han acudido a los centros de verificación y 1 de cada 3 lograron pasar.
Estos datos son los mismos que en su momento exhibieron anteriores secretarios de medio ambiente como el nefasto Sergio Humberto Graf Montero y su sucesor de cuyo nombre ni me acuerdo.
Así pues el tema de la verificación responsable viaja del congreso al palacio de gobierno como un botín político para ponerse el traje de ambientalistas mientras la calidad del aire toma un respiro gracias al temporal de lluvias.
Ni el poder legislativo (diputados) ni el poder ejecutivo (gobernador), toman con seriedad este tema que tiene que ver con la salud pública y no modifican ni reconocen el desmadre que es la “verificación responsable”
El único reconocimiento que tiene valor para el programa de verificación es la nula asistencia de los automovilistas y el gobernador Lemus debería tomarlo en cuenta.
(*) Jaime Aldrete, Activista, presidente de la Coordinadora Jalisciense de Asuntos Medioambientales y Derechos Humanos.
