Un nuevo satélite desarrollado en conjunto por Estados Unidos e India ha sido lanzado con el objetivo de rastrear con precisión minuciosa los cambios en la superficie terrestre. La misión, conocida como NISAR (Radar de Apertura Sintética NASA-ISRO), representa la primera colaboración de este tipo entre la NASA y la agencia espacial india ISRO, y podría transformar la forma en que se monitorean desastres naturales y procesos ambientales en todo el planeta.
NISAR despegó desde el Centro Espacial Satish Dhawan, en la costa sureste de la India, a bordo de un cohete GSLV-F16. La nave, del tamaño aproximado de una camioneta, está equipada con un radar dual de bandas L y S, capaces de detectar desplazamientos de terreno de apenas fracciones de pulgada. Con 14 órbitas diarias, cubrirá casi toda la superficie terrestre y las capas de hielo del planeta cada 12 días, generando datos que estarán disponibles al público en tiempo real.

Este radar de tecnología avanzada permitirá identificar movimientos sutiles en el suelo que podrían anticipar desastres como terremotos, deslizamientos de tierra o erupciones volcánicas. Además, será útil para monitorear glaciares, permafrost, bosques, humedales y zonas agrícolas. Gracias a su capacidad para operar día y noche, incluso con nubosidad o lluvia, NISAR brindará vigilancia continua en áreas críticas para la seguridad y el medio ambiente.
El proyecto, propuesto desde 2014, es resultado de una cooperación científica que ha superado diferencias geográficas y hasta la pandemia global. La NASA y la ISRO han trabajado codo a codo, intercambiando conocimientos y tecnología para lograr un satélite que combine lo mejor de ambas agencias. La construcción e integración del hardware se realizó entre California y la India, demostrando que la ciencia también puede unir naciones.
Para los líderes de ambas agencias, NISAR no es solo una misión científica, sino también un ejemplo de colaboración internacional. Su impacto irá más allá de Estados Unidos e India, ya que sus datos beneficiarán a todo el planeta en áreas clave como la agricultura, el monitoreo climático y la respuesta ante catástrofes. Como dijo un funcionario indio: este satélite es el “apretón de manos científico” entre India y el mundo.
