Viernes 6 de Marzo de 2026
Shadow

Therians, fenómeno de escándalo

Primero fueron los videos: adolescentes con orejas y máscaras de animal en parques públicos. Después llegaron los memes y el escándalo. En medio del ruido digital apareció una palabra que se volvió tendencia: therian.

En cuestión de días, se volvió tendencia. Pasó de foros marginales de internet a conversaciones familiares, noticieros y timelines saturados.

El fenómeno fue presentado como amenaza, desviación o delirio colectivo. Pero detrás del ruido digital, la pregunta persiste: ¿qué es realmente ser therian y qué dice este fenómeno sobre la sociedad que lo observa con pánico?

La palabra therian proviene de therianthropy (teriantropía): la identificación simbólica, espiritual o psicológica con un animal. No se trata de creer literalmente que se es un animal, sino de sentir afinidad profunda con uno.

El error más común es pensar que estas personas creen que son animales”, explica Felipe Gaytán Alcalá, doctor en Ciencia Social. “La mayoría habla de identificación, no de identidad: una conexión simbólica, espiritual o emocional”.

Los therians no son un fenómeno nuevo. Existen registros desde los años noventa, cuando comenzaron a organizarse en foros digitales en Estados Unidos y Canadá, mucho antes de TikTok. Lo nuevo no es la práctica, sino su viralización.

Durante años, estas comunidades existieron en espacios relativamente cerrados: foros, convenciones, grupos pequeños. Hoy, el algoritmo los sacó del margen y los puso bajo el reflector.

Para Gaytán, el problema no es el fenómeno en sí, sino la lógica de las redes: la viralidad ha sustituido a la relevancia, y lo que antes era marginal hoy estalla como debate nacional o internacional.

Eso fue lo que ocurrió en Argentina, donde imágenes de therians detonaron un pánico moral que cruzó fronteras. En México, el fenómeno llegó filtrado por el meme, la exageración y la burla, incluso con una convocatoria —no confirmada— a un encuentro en Ciudad Universitaria para hoy.

Para Anahí Carmona, socióloga especialista en grupos disidentes, lo que se activó fue un mecanismo conocido en sociología como pánico moral.

Se exagera una práctica minoritaria para convertirla en amenaza”, plantea Carmona. “A partir de los therians se construye la idea de que ‘entonces cualquiera puede decir que es un helicóptero o un perro’. No es casual: sirve para desacreditar otras identidades”.

TikTok y los reels cambiaron las reglas: fragmentos sacados de contexto, retos virales, convocatorias falsas y bromas amplificaron el fenómeno hasta convertirlo en espectáculo. No para entenderlo, sino para exhibirlo.

Identidad, comunidad y rito

Lejos de la caricatura, lo que aparece en muchas entrevistas es una búsqueda de pertenencia.

Estas prácticas no dañan a otros”, dice Carmona. “Son comunidades que durante años existieron sin problema, hasta que tocaron las redes”.

Desde la sociología, el fenómeno no resulta ajeno. La identificación con animales atraviesa la historia humana: totemismo, chamanismo, guerreros jaguar y águila, nahuales, rituales prehispánicos, danzas ancestrales.

Esa relación simbólica tampoco es ajena a la tradición occidental. En la Grecia antigua, Diógenes de Sinope, filósofo cínico del siglo IV a. C., utilizó la figura del “perro” como forma de crítica a las normas sociales y a la idea de normalidad.

Siempre ha habido una relación simbólica entre humanos y animales”, recuerda Sara Zahzil Correa Ferrer, socióloga. “La diferencia es que hoy se expresa en clave digital”.

Para Correa, hay además una pérdida de rituales colectivos. “El ser humano necesita símbolos, pertenencia, formas de resignificar la vida. Cuando eso se pierde, se buscan otros lenguajes”.

“No todo lo que parece raro es patológico”, comenta Ingela Camba Ludlow, psicoterapeuta psicoanalítica. “Lo que veo en la mayoría de los videos que se han difundido son adolescentes jugando con identidades, como se ha hecho siempre, como se juega a ser princesa, superhéroe o personaje de ficción”.

Identificarse con un animal no es lo mismo que vivir la certeza de ser un animal. En ese caso sí hablaríamos de una situación clínica que requiere atención”.

Ser therian no es un transtorno mental

Para Juan Martín Pérez García, especialista en infancia y adolescencia y coordinador de Tejiendo Redes Infancia, el verdadero riesgo está en la reacción social.

El daño viene del estigma, la burla, la humillación”, afirma. “No hay evidencia de que ser therian sea un trastorno mental”.

Los estudios académicos —principalmente en Estados Unidos y Canadá— coinciden: se trata de expresiones identitarias juveniles, similares a otras tribus urbanas del pasado.

La adolescencia es el momento de experimentar con la identidad, el cuerpo y la pertenencia: punks, emos, góticos, cosplay. Hoy el escenario es digital y la estética es otra, pero el proceso es el mismo”, asegura Pérez García

De acuerdo con Felipe Gaytán, el fenómeno se observa con mayor frecuencia entre los 13 y los 22 años, porque se trata de una etapa de exploración identitaria y alta exposición en redes sociales.

Sin embargo, aclara que no se trata de un fenómeno exclusivo de la juventud. “También hay personas de 30, 35 o incluso 40 años que se identifican como therians. La diferencia es que los jóvenes son más visibles y performativos; los adultos suelen vivirlo de forma más discreta”.

Otro de los episodios que acompañan la conversación es el del “veterinario”: videos y publicaciones de supuestos médicos que afirman haber recibido solicitudes para atender a therians.

Los riesgos de la vida a cuatro patas

La viralización de los denominados therian ha traído también dudas, suposiciones y aseveraciones sin pruebas sobre los riesgos y daños físicos de la posición y desplazamiento cuadrúpedo.

En TikTok y X, principalmente, circula un video de la cuenta @sorprenmente_ que advierte sobre las consecuencias físicas de comportarse como cuadrúpedo durante un día completo. 

Daño severo en las muñecas, lesiones en hombros y clavículas, compresión de vértebras lumbares y afectación de nervios, problemas respiratorios y hasta fracturas expuestas en las extremidades menciona dicho video compartido por varios medios, pese a no tener respaldo médico ni fuentes académicas.

Aunque no hay estudios específicos sobre los daños físicos de ser therian, éste comportamiento ha estado muy asociado con el quadrobic, una forma de ejercitarse que ha sido analizado por entrenadores deportivos, ortopedistas y especialistas en medicina deportiva desde hace unos años.

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