Viernes 6 de Marzo de 2026
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Mi Macro Periférico y los otros datos

A cuatro años de su entrada en operación, Mi Macro Periférico, el sistema de transporte colectivo que recorre el Anillo Periférico del Área Metropolitana de Guadalajara, enfrenta una marcada contradicción: mientras las cifras oficiales lo colocan como un servicio de “excelencia”, la experiencia cotidiana de miles de usuarios revela fallas operativas, saturación y un deterioro visible en la calidad del servicio.

El corredor fue inaugurado en enero de 2022 como el proyecto de movilidad más ambicioso del gobierno estatal. Con un trazo de poco más de 41 kilómetros, 42 estaciones y carriles confinados, el sistema fue diseñado para mover hasta 300 mil pasajeros diarios, integrando municipios como Guadalajara, Zapopan, Tlaquepaque y Tonalá, y sustituyendo decenas de rutas tradicionales que circulaban por el Periférico.

Las cifras de afluencia confirman que la demanda no ha dejado de crecer. En su primer año completo de operación, Mi Macro Periférico superó los 100 millones de viajes acumulados, y actualmente se mantiene como uno de los corredores más utilizados del sistema de transporte público en Jalisco. Sin embargo, ese éxito en número de usuarios ha derivado en un servicio colapsado en horas pico, con estaciones rebasadas y unidades que circulan al límite de su capacidad.

Las aglomeraciones son uno de los principales reclamos. En estaciones clave como Periférico Norte, Periférico Sur y los puntos de conexión con otras líneas, los tiempos de espera pueden superar los 15 o 20 minutos, pese a que el intervalo programado entre unidades es menor. Los usuarios viajan de pie, apretujados, y en muchos casos deben dejar pasar uno o dos camiones antes de poder abordar.

A esto se suma la falla recurrente de elevadores, un problema que afecta directamente a personas con discapacidad, adultos mayores y usuarios con carriolas. Aunque el sistema cuenta con infraestructura de accesibilidad universal, una parte significativa de los elevadores permanece fuera de servicio durante largos periodos, obligando a subir o bajar escaleras en estaciones elevadas, lo que contradice el diseño incluyente con el que fue presentado.

Otro punto crítico son las puertas de seguridad instaladas en estaciones y unidades. Usuarios reportan que no cierran correctamente, lo que aumenta el riesgo de accidentes. Estas fallas técnicas, lejos de ser aisladas, se han vuelto parte de la operación diaria del sistema.

Pese a este panorama, el propio gobierno de Jalisco ha difundido una encuesta de satisfacción en la que Mi Macro Periférico es evaluado con niveles altos de aprobación, ubicándolo como un servicio eficiente y confiable. De acuerdo con esos datos oficiales, más del 80 por ciento de los usuarios califica positivamente el sistema, una cifra que contrasta con las quejas visibles en estaciones y en el uso cotidiano del servicio.

La distancia entre los indicadores institucionales y la realidad en campo ha generado cuestionamientos sobre la metodología de estas mediciones. Usuarios señalan que los sondeos no reflejan problemas estructurales como la saturación, la falta de mantenimiento y las largas esperas, elementos que inciden directamente en la percepción del servicio y en la calidad del traslado diario.

En términos de inversión, Mi Macro Periférico representó un gasto público superior a los 9 mil millones de pesos, incluyendo infraestructura, estaciones, carriles confinados y unidades articuladas. Especialistas en movilidad advierten que, sin una inversión constante en mantenimiento, más autobuses y mejor gestión operativa, el sistema corre el riesgo de perder funcionalidad frente a la demanda creciente.

A cuatro años de su arranque, Mi Macro Periférico se mantiene como una pieza clave de la movilidad metropolitana, pero también como un sistema bajo presión. El reto para las autoridades ya no es presumir cifras de usuarios o encuestas favorables, sino atender las fallas diarias que viven miles de personas y cerrar la brecha entre el discurso de excelencia y la realidad del transporte público en Guadalajara.

Las cifras alegres oficiales

De acuerdo con el gobierno estatal, mediante un comunicado de prensa, mi Macro Periférico funciona a la perfección:

Mi Macro Periférico no sólo une de manera rápida y eficiente a los municipios de Guadalajara, Zapopan, San Pedro Tlaquepaque y Tonalá en 46 estaciones y 49 kilómetros de cobertura en el corredor troncal, sino que lo hace de manera segura, con 100 por ciento de sus estaciones con accesibilidad universal, entornos pavimentados, banquetas, ciclovías  e iluminación, entre otros elementos.

En total, en cuatro años ofreció más de 411 millones de viajes y recorrió 101 millones de kilómetros, lo que representaría darle 2 mil 520 vueltas a la Tierra por el ecuador.

En el último año de servicio, Mi Macro Periférico ofreció más de 354 mil viajes diarios para un total 110.9 millones en el año, lo que significa un crecimiento de 264 por ciento comparado con 97 mil viajes diarios que ofrecía la Ruta 380.

Estas mejoras se reflejan en la Encuesta de Satisfacción a Usuarios del Transporte Público en el Área Metropolitana de Guadalajara (AMG), realizada por el Instituto de Planeación y Gestión del Desarrollo del Área Metropolitana de Guadalajara (Imeplan), en la que los consultados dieron una calificación al sistema Mi Macro Periférico de 3.99 en 2025, sobre una base de 5; 55 por ciento de los usuarios mencionó que la utiliza por su rapidez.

Se tiene prevista para este año la incorporación de 20 nuevas unidades, destinadas a reducir los tiempos de espera de la ciudadanía.

Con estas y otras acciones, el Gobierno de Jalisco reafirma su compromiso de transformar la movilidad de todos los habitantes del AMG.

Sin embargo, los testimonios de los usuarios de Mi Macro Periférico, son distintos. A pesar de las cifras del gobierno estatal, los ciudadanos tienen otros datos.

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