Viernes 6 de Marzo de 2026
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La visión de Xi Jinping para una región Asia-Pacífico abierta

BEIJING (Xinhua) — En medio de crecientes sacudidas comerciales e incertidumbres geopolíticas, el presidente chino, Xi Jinping, se unirá en los próximos días a los líderes de las economías del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC, siglas en inglés) en la República de Corea, con el propósito de forjar consensos para la prosperidad compartida y reafirmar el compromiso de China con una globalización económica abierta e inclusiva.

El Fondo Monetario Internacional proyecta que el crecimiento económico en Asia-Pacífico se desacelerará del 4,5 por ciento este año al 4,1 por ciento en 2026, una proyección preocupante que subraya la urgencia de mantener vivo el espíritu de cooperación y de fomentar nuevos motores y dinamismos de crecimiento en estos tiempos desafiantes.

En un momento en el que los líderes van a volver a reunirse, se espera que Xi reafirme una visión que ha mantenido durante años: una economía Asia-Pacífico abierta. Para él, esta dinámica región sigue siendo el motor del crecimiento mundial, una fuerza capaz de impulsar la economía global hacia delante.

DEFENDIENDO EL LIBRE COMERCIO

En 2025, los miembros del APEC representan colectivamente más del 60 por ciento del PIB mundial. Xi ha considerado la región una prioridad clave para promover el libre comercio. Impulsada por su visión, China ha fortalecido sus lazos económicos con las otras 20 economías miembros, de las cuales 15 ya son socias en acuerdos de libre comercio con el país asiático.

Malasia, miembro del APEC, ofrece un claro ejemplo. China ha sido su mayor socio comercial durante 16 años consecutivos. “Los durianes malasios pueden ahora llegar directamente de los huertos a los supermercados chinos en solo 24 horas, y son enormemente populares entre los consumidores chinos”, escribió Xi en un artículo firmado en abril, antes de su visita de Estado al país, un detalle que refleja el vigor del comercio bilateral.

En junio de 2024, China amplió aún más el acceso de los durianes malasios a su mercado. Ese mismo año, el comercio bilateral alcanzó un récord de 212.000 millones de dólares, desafiando la desaceleración mundial.

La agenda de libre comercio de Xi cobró un nuevo impulso cuando China y la ASEAN firmaron la versión 3.0 de su Área de Libre Comercio.

Lee Hee-sup, secretario general de la Secretaría de Cooperación Trilateral (TCS, siglas en inglés), señaló que, al promover el multilateralismo y el libre comercio, China desempeña un papel de liderazgo en varios mecanismos multilaterales de la región, incluidos la RCEP, la TCS, la ASEAN más Tres y el APEC.

“Se espera que China siga demostrando liderazgo a través de esta red orgánica de mecanismos, avanzando en la cooperación regional y la integración económica”, afirmó.

FOMENTANDO LA CONECTIVIDAD

La primera participación de Xi en el APEC coincidió con otro hito importante. En 2013, durante una visita de Estado a Indonesia, país anfitrión de esa reunión, Xi propuso la Ruta Marítima de la Seda del Siglo XXI, un componente clave de la Iniciativa de la Franja y la Ruta. Desde entonces, la iniciativa se ha convertido en un motor de crecimiento que conecta las economías de Asia-Pacífico y redefine las rutas comerciales de la región.

Más de una década después, la red sigue expandiéndose. En abril de este año, durante una visita de Estado a Vietnam, Xi y el líder vietnamita To Lam iniciaron conversaciones sobre un ferrocarril que unirá a ambos países, extendiendo la red ferroviaria de la Iniciativa de la Franja y la Ruta en toda la región e integrando proyectos emblemáticos como el ferrocarril China-Laos, el ferrocarril China-Tailandia, el tren de alta velocidad Yakarta-Bandung y el Enlace Ferroviario de la Costa Este de Malasia.

CONSTRUYENDO UNA COMUNIDAD COMPARTIDA

El APEC nació en un momento crucial, cuando comenzaba a cobrar fuerza una ola de globalización económica. Desde sus inicios, el foro tuvo una misión clara: promover la apertura y la integración económica. A lo largo de las décadas, ese compromiso dio lugar a lo que se conoce como el “milagro de Asia-Pacífico”, un periodo de extraordinario crecimiento y transformación que redefinió la economía mundial.

Para Xi, ese espíritu pionero debe continuar. A menudo afirma que la cooperación en Asia-Pacífico debe “atreverse a tomar la iniciativa”. Con el APEC cumpliendo tres décadas, Xi se ha planteado ante los líderes del foro con una pregunta resonante: ¿cómo puede la región crear los próximos “treinta años dorados” de desarrollo?

El presidente chino, Xi Jinping, pronuncia un discurso en la 30ª Reunión de Líderes Económicos del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC, siglas en inglés) en San Francisco, Estados Unidos, el 17 de noviembre de 2023. (Xinhua/Li Xueren)

Su respuesta ha sido consistente: construir una comunidad de futuro compartido Asia-Pacífico. En 2020, el APEC lanzó la Visión de Putrajaya 2040, un nuevo plan a largo plazo que aspira a crear una “comunidad Asia-Pacífico abierta, dinámica, resiliente y pacífica para 2040”.

El líder chino reconoce que los países difieren en sus condiciones nacionales y en sus expectativas. Lo que más importa, considera, es abordar esas diferencias mediante las consultas y trabajar juntos para encontrar soluciones a los desafíos comunes.

Xi se inspiró una vez en la sabiduría ancestral china para describir al APEC como una familia de economías unidas por las vastas y fluyentes aguas del océano Pacífico. “El bien supremo es como el agua; el agua beneficia a todas las cosas sin competir”, afirmó.

“El vasto océano Pacífico es lo suficientemente grande”, dijo Xi en otra ocasión, subrayando su convicción en la coexistencia y la cooperación.

Este espíritu se refleja no solo en el impulso de Xi para promover la colaboración de China con los países de la región, sino también en sus esfuerzos por ayudarlos a superar desafíos globales apremiantes, especialmente el cambio climático.

En febrero, Xi invitó al sultán de Brunéi, Haji Hassanal Bolkiah Mu’izzaddin Waddaulah, a visitar China y a asistir a la inauguración de los IX Juegos Asiáticos de Invierno en la ciudad nororiental de Harbin.

Antes de los Juegos, ambos líderes se reunieron en Beijing para dialogar sobre sectores emergentes y tradicionales. Su conversación abordó nuevas industrias como la economía digital, la inteligencia artificial y las energías limpias, así como ámbitos consolidados de cooperación como la agricultura y la pesca. Brunéi acogerá el Centro de la ASEAN para el Cambio Climático y colaborará estrechamente con China en la acción climática.

El presidente chino, Xi Jinping, ofrece una ceremonia de bienvenida para el sultán de Brunéi, Haji Hassanal Bolkiah Mu’izzaddin Waddaulah, en el Salón Norte del Gran Palacio del Pueblo, previo a sus conversaciones, en Beijing, capital de China, el 6 de febrero de 2025. (Xinhua/Shen Hong)

Para Xi, esta asociación tiene un valor simbólico. Señaló que China y Brunéi “han establecido un modelo de trato entre países, grandes y pequeños, basado en la igualdad y la búsqueda del beneficio mutuo y la cooperación de ganancia compartida”.

De cara al futuro, Xi prevé que Asia-Pacífico siga siendo la “locomotora” de la globalización. Una nueva ola de cambios tecnológicos e industriales impulsa la transición mundial hacia una economía digital, verde e inteligente. Este cambio, argumenta Xi, está generando un poderoso impulso para la próxima etapa de la globalización.

A menudo ha descrito la economía mundial como inmersa en una pugna entre fuerzas impulsoras y fuerzas obstructivas, pero confía en que las primeras prevalecerán. “Mientras actuemos con espíritu de apertura y conectividad”, ha dicho, “el vasto Pacífico se convertirá en una vía de mayor prosperidad y crecimiento”.

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