SIN PEDIR AUDIENCIA

Por Carlos Martínez Macías (*)
El “negocio” de la extorsión a operadores de autos de plataforma por parte de elementos de la Guardia Nacional en el aeropuerto internacional de Guadalajara, está llegando a niveles de paranoia.
En redes sociales, hay varios casos denunciados de particulares que han sufrido el asedio de estos “servidores públicos” que, al confundirlos con choferes de este tipo de autos de alquiler, les han exigido fuertes sumas de dinero para evitar recoger sus vehículos.
Una persona narra que fue a recoger a un familiar en su auto y cuando iba a la altura de la gasolinera cercana a la terminal aérea lo detuvo una patrulla de la Guardia Nacional. Él pensó que iba a ser una revisión de rutina, por lo que no tuvo inconveniente en detenerse y permitir la labor de los agentes.
Sin embargo, éstos le dijeron que él era un operador de auto de plataforma y no tenía permiso de levantar pasaje en el aeropuerto. El particular aclaró que no era así, que había acudido a recoger a su familiar, que no era de plataforma, pero no le creyeron y no se bajaron de su postura.
Le advirtieron que iban a levantar el auto, que la multa era de 58 mil pesos y éste insistió en que no era de este tipo de empresa, pero ellos le comentaron que no se preocupara, que las plataformas pagaban la multa. El hombre insistió en varias ocasiones que no era chofer y que de dónde iba a sacar ese dinero.
Cuenta que estuvo quieto unos cinco minutos, después se acercó un oficial y le pidió la cantidad de siete mil pesos para que no fuera levantada su unidad por la grúa. Después de pensarlo, accedió a entregarles el dinero para que no se llevaran el automóvil porque nunca quisieron entender que no era de plataforma. Explica que era un dinero que tenía contemplado para la familia y que ahora pasó a manos de esas personas que dicen cuidar a la ciudadanía.
Alerta entonces a otras personas que vayan a recoger a algún familiar que tengan cuidado con los elementos de la Guardia Nacional, que ahora le pasó a él, pero puede suceder con cualquiera.
Como he denunciado en esta columna, en las inmediaciones del aeropuerto internacional de Guadalajara se vive un auténtico caos a raíz del deficiente servicio de taxis que ofrece el Grupo Aeroportuario del Pacífico. Los viajeros están a dos fuegos:
Por una parte, deben hacer largas filas y esperar más de una hora a que les asignen una unidad y por otra son blanco fácil de taxistas “piratas” que ofrecen su servicio sin ser operadores de plataforma, con el riesgo de inseguridad que esto representa.
Hay numerosas historias de abusos y robos que han sufrido usuarios que fueron contactados por estos choferes que ocultan sus unidades en las cercanías de la terminal. A esto habrá que añadirse que conductores de vehículos de Uber o Didi, no pueden recoger pasaje en el aeropuerto y si lo hacen por la zona, están expuestos a que los agentes de la Guardia Nacional los intercepten.
Pueden aplicarles una multa que rebasa los 50 mil pesos y recogerles el auto o bien extorsionarlos mediante una aceitada maquinaria que involucra a despachos de abogados que ofrecen “liberar” el auto rápidamente.
Hay grupos de choferes de plataforma que optaron además por pagar una “cuota” semanal a la misma corporación de vigilancia para que les permitan operar en la cercanía del aeropuerto sin aplicarles multas. Este otro negocio les genera a agentes de la Guardia Nacional más de un millón de pesos mensuales, según información recabada entre operadores.
El gobernador de Jalisco Pablo Lemus, en entrevista reciente, reveló que están solicitando al gobierno federal su intervención, para permitir que conductores de autos de plataforma puedan operar en el aeropuerto, pero bajo supervisión del gobierno estatal. Contó que, de parte del gobernador de Michoacán, reclaman que paisanos que llegan de Estados Unidos han sido despojados de sus dólares por estos servicios piratas.
No obstante, el Gobierno de Jalisco tendría que registrar primero a las empresas de plataforma o simplemente hacer valer lo que ya establece la Ley de Caminos, Puentes y Autotransporte Federal. En el caso de los vehículos destinados al servicio de pasajeros, el artículo 40, señala que no se requerirá permiso para el transporte privado en vehículos de menos de nueve pasajeros; mientras que el artículo 41, menciona que en el caso de requerir de un permiso por parte de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes, sería expedido “a los transportistas autorizados por las autoridades estatales o municipales para el uso de caminos de jurisdicción federal que no excedan de 30 kilómetros”. El aeropuerto de Guadalajara está ubicado en el kilómetro 17.5.
Y a todo esto, la empresa Uber, dio a conocer este 27 de octubre, que la jueza décimo tercera de distrito le concedió una suspensión definitiva para evitar que la Guardia Nacional realice detenciones de los viajes realizados por esta plataforma en todos los aeropuertos del país.
La suspensión definitiva en espera de la resolución de fondo del amparo, forma parte del expediente 1202/ 2025, por lo que la compañía insta al gobierno federal a cumplir con la suspensión y pide además al congreso de la Unión legislar para determinar que todas las plataformas puedan tener acceso a los aeropuertos y hacer más eficiente la movilidad de los pasajeros.
(*) Carlos Martínez Macías, Director General de Paralelo 20. Es un periodista de larga trayectoria en prensa, radio, televisión y medios digitales. Ha realizado coberturas especiales en México y el extranjero. Ganador del Premio Jalisco de Periodismo.
