CONECTÁNDONOS

Por Adriah Brito (*)
Quizá no lo notes, pero las palabras que usas todos los días dicen mucho más de ti de lo que imaginas. El lenguaje no solo nos sirve para comunicarnos: es vibración pura. Todas las palabras que pronunciamos llevan una energía que puede expandirnos o bien… limitarnos.
Cuando hablas desde alta vibración —con palabras como amor, gratitud o confianza— tu energía se abre. Pero cuando repites expresiones cargadas de miedo, carencia u odio, tu energía se contrae y tu mente se cierra a nuevas posibilidades.
Es decir, tu mente sigue la dirección y la energía que le pones a tus palabras.
Como muchas veces hemos escuchado, el subconsciente no distingue entre lo que es un juego y lo que es verdad. Si dices constantemente “no puedo”, refuerzas esa idea en tu interior. En cambio, frases como “voy a encontrar la manera” se abren puertas a soluciones que antes parecían imposibles.
De hecho, el lenguaje revela cómo percibes tu misma Vida: en niveles bajos de consciencia suelen predominar la queja, la desilusión y el victimismo. En niveles más elevados aparecen la confianza, la esperanza, la responsabilidad y la creación.
Hay palabras que, por sí mismas pueden elevar tu vibración como: gratitud, abundancia, confianza, amor, armonía, plenitud, creación, expansión, claridad, libertad, unión, consciencia.
Y también frases que pueden convertirse en verdaderos mantras cotidianos:
• Todo está en orden.
• Confío en el proceso.
• Elijo lo que me hace bien.
• Lo que viene es aún mejor.
• Estoy en expansión constante.
En resumen… cuando cambias tus palabras, cambias tu energía. El lenguaje no solo describe lo que vives: crea la forma en que lo experimentas. Al poner atención consciente en la manera que te expresas puedes ver como paso a paso como transformas tu Vida.
@adriahbrito
(*) Adriah Brito. Es egresada de la Licenciatura en Comunicación, con especialidad en periodismo por la Universidad La Salle Noroeste en Sonora. Es amante de la lectura y la escritura. Ha participado en voluntariados académicos en la Universidad Univates en el estado de Río Grande del Sur, Brasil. Actualmente ejerce como Asesora Patrimonial en la compañía New York Life.
