Viernes 6 de Marzo de 2026
Shadow

Testigos del origen planetario

Hace unos días, la ciencia fue testigo de un acontecimiento sin precedentes: por primera vez, se logró captar el nacimiento de un planeta. Este descubrimiento marca un hito en la astronomía y despierta la admiración de quienes alguna vez han contemplado el cielo con asombro.

El hallazgo fue publicado en la revista Astronomy & Astrophysics por el investigador Francesco Maio, de la Universidad de Florencia, Italia, quien lideró el estudio.

Gracias a la colaboración con el Very Large Telescope (VLT) del Observatorio Europeo Austral (ESO), se detectó la formación de un planeta en torno a la estrella HD 135344B, dentro de un disco protoplanetario: una estructura de gas y polvo donde nacen los planetas.

Este planeta recién formado podría ser el doble de grande que Júpiter y se encuentra a una distancia de su estrella anfitriona comparable a la que hay entre Neptuno y el Sol. Lo más sorprendente es que el planeta está moldeando activamente su entorno, algo jamás visto.

“Nunca seremos testigos de la formación de la Tierra, pero aquí, alrededor de una estrella joven a 440 años luz de distancia, podríamos estar viendo la existencia de un planeta en tiempo real”, declaró Maio.

Observaciones anteriores con el instrumento SPHERE ya habían revelado brazos espirales alrededor de HD 135344B, pero no se había detectado al planeta responsable. Con el nuevo instrumento ERIS del VLT, los científicos lograron encontrarlo justo en la base de uno de esos brazos espirales.

Un planeta que da forma a su entorno
En su etapa temprana de formación, este protoplaneta atrae material para seguir creciendo, esculpe huecos en su órbita y genera brazos espirales similares a los de las galaxias.
El instrumento ERIS también fue usado por otro grupo de astrónomos para observar V960 Mon, una estrella muy joven con brazos espirales complejos. Cerca de uno de estos brazos se detectó un objeto cuya naturaleza aún no es clara: podría ser otro planeta en formación o una enana marrón.

Por otro lado, un equipo internacional empleó ALMA y el telescopio espacial James Webb para detectar la formación temprana de planetas alrededor de la estrella HOPS-315, ubicada a 1300 años luz. Este hallazgo, publicado en Nature, reveló la condensación de cristales de monóxido de silicio (SiO) en el disco protoplanetario, un paso clave en la creación de planetas, nunca antes observado fuera de nuestro sistema solar.

Los minerales cristalinos fueron hallados en una región equivalente al cinturón de asteroides de nuestro sistema solar, lo que sugiere similitudes en los procesos de formación planetaria.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *