La ciudad de Puerto Vallarta da un paso histórico al designar oficialmente el “Parque de las Mujeres”, un espacio creado para reconocer la contribución de las mujeres y promover la igualdad de género. Esta iniciativa, aprobada en la reciente sesión de cabildo, busca enviar un mensaje de tolerancia cero frente a la violencia de género y feminicidios.
El parque, ubicado entre la Avenida Francisco Medina Ascencio y el Libramiento Luis Donaldo Colosio, se convierte en un símbolo de la lucha por la igualdad y la justicia para las mujeres. La regidora Melissa Madero fue la impulsora de esta iniciativa, que cuenta con el apoyo del gobierno municipal.

Siguiendo en este contexto, los Arcos del Malecón, el edificio de la Presidencia Municipal, el anfiteatro del Centro Cultural de La Lija y la UMA se iluminarán de color morado los días 7, 8 y 9 de marzo. Este gesto simboliza la denuncia de las injusticias que enfrentan las mujeres y el compromiso de las instituciones gubernamentales con esta lucha.
El Parque de las Mujeres en Puerto Vallarta es un espacio emblemático dedicado a la memoria de las víctimas de feminicidio y a la lucha contra la violencia de género. Ubicado en la colonia Olímpica, originalmente se creó como un área verde, pero con el paso del tiempo se convirtió en un sitio de homenaje. En 2018, se instaló una cruz morada de gran tamaño para recordar a las mujeres asesinadas en la región, un símbolo de resistencia y justicia que rápidamente cobró relevancia dentro de los movimientos feministas locales.
A lo largo de los años, el parque ha sido escenario de manifestaciones y actos conmemorativos organizados por colectivos y familiares de víctimas. Sin embargo, en 2022 la cruz morada fue retirada sin previo aviso, lo que desató indignación entre activistas y habitantes de Puerto Vallarta. Tras semanas de protestas y exigencias, las autoridades municipales accedieron a reinstalar el monumento, reconociendo su importancia como símbolo de lucha y memoria.

A pesar de su relevancia, el parque ha enfrentado problemas de abandono y falta de mantenimiento, lo que ha generado críticas hacia el gobierno local. La comunidad sigue exigiendo mejoras en su infraestructura y actividades que refuercen su propósito original: ser un espacio de reflexión, concientización y compromiso con la erradicación de la violencia contra las mujeres en Puerto Vallarta.