La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) ha iniciado una investigación contra una mujer que publicó en redes sociales una imagen en la que su perro aparece junto al cadáver de un ocelote (Leopardus pardalis), una especie protegida en México.
La publicación, que rápidamente se hizo viral, ha generado indignación entre activistas y ciudadanos preocupados por la conservación de la fauna silvestre.
La denuncia fue inicialmente compartida por la abogada y activista Mely Ramos, quien a través de su cuenta de Facebook pidió ayuda para identificar a la persona responsable. En la publicación original, una usuaria identificada como Rosalinda Medina escribió:
“Este gatito se metió a la casa equivocada, no contaba con que a mi perrito no le gusta que nadie entre”, acompañando el texto con una imagen donde se observa a un hombre y una mujer posando junto al perro y al ocelote muerto, sostenido con una cuerda.
La publicación generó una ola de críticas en redes sociales, donde los usuarios exigieron justicia y que las autoridades tomaran cartas en el asunto. La indignación se debe no solo a la presunta muerte del felino, sino también al tono con el que la mujer relató los hechos, sin mostrar preocupación por la pérdida de un ejemplar de una especie amenazada.

PROFEPA informó que ya está en proceso de recabar información para determinar la identidad y ubicación de la persona involucrada. Según los primeros reportes, la mujer podría residir en Monclova, Coahuila, aunque hasta el momento no se ha confirmado su identidad.
La Ley General de Vida Silvestre establece sanciones para quienes dañen o maten ejemplares de fauna en peligro de extinción o protegidas. Estas sanciones pueden incluir multas de hasta 50 mil Unidades de Medida y Actualización (UMA), equivalentes a aproximadamente 5 millones de pesos, y penas de prisión de hasta nueve años.
El ocelote (Leopardus pardalis) es un felino mediano que habita en diversas regiones de México, especialmente en selvas y bosques. Su población ha disminuido debido a la caza furtiva, la destrucción de su hábitat y los conflictos con humanos. De acuerdo con la Norma Oficial Mexicana NOM-059-SEMARNAT-2010, el ocelote se encuentra catalogado como una especie en peligro de extinción, por lo que su protección es prioritaria.
Especialistas han advertido que la convivencia entre humanos y fauna silvestre debe manejarse con medidas adecuadas para evitar conflictos. Si un animal silvestre ingresa a una propiedad privada, lo correcto es contactar a las autoridades ambientales para que realicen el manejo adecuado del ejemplar, en lugar de permitir que las mascotas lo ataquen o tomar justicia por cuenta propia.